Los hijos pródigos de Anaheim se reinventan
Para sus fans, el año 2004 era el último de No Doubt. Justo después de su triunfal tour del disco Rock Steady, el grupo anunció que se tomarían un largo descanso. Simultáneamente su cantante, Gwen Stefani, anunciaba que sacaría un disco solista (el “Love. Angel. Music. Baby”) pero que no significaba la ruptura del grupo. Cada integrante se dedicó a diversos proyectos, pero siempre con el futuro en común a la vista. Ocho años después, No Doubt anunció el lanzamiento de su nuevo álbum, Push and Shove, para el 25 de septiembre.
El pasado 16 de julio lanzaron el primer single, Settle Down, con excelentes críticas y un buen video dirigido por Sophie Muller.
No Doubt es de Anaheim, California y se fundó en 1986. Su estilo ha estado influenciado por el reggae, el ska y el soft rock. El bajista Tony Kanal y Gwen Stefani fueron pareja durante siete años. Su sonada ruptura marcó el leit motiv de sus mejores letras. El guitarrista Tom Dumont y Adrian Young a la batería completan el grupo.
Su carrera ha estado llena de éxitos, con discos tan aclamados como Tragic Kingdom (1995), Return of Saturn (2000) y Rock Steady (2001). Tienen dos Grammys y un disco de diamante por sus ventas.
A pesar del largo período sabático, los No Doubt se han mantenido cerca de sus fans, a través de sus comunicados. Desde mayo de 2010 han ido grabando los nuevos temas, en combinación con sus carreras individuales.
Tan esperado como el disco, es la gira que le promocionará por todo el mundo. Es en el escenario donde la banda saca lo mejor de sí. No Doubt está de regreso y no de Saturno, sino de un descanso que les ha rejuvenecido y recargado las pilas para darnos una buena ración de su ritmo incontenible.
Este artículo y mucho más publicado por quien les escribe en la revista All Exclusive Magazine / República Dominicana.
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