Reviven y celebran con su nuevo disco Chances
El séptimo trabajo de Emmanuel Horvilleur y Dante Spinetta AKA Illya Kuryaki and the Valderramas nos remite a esa sintetizada y plástica sensación de euforia y celebración, más propia de los desenfadados ochentas que de esta vacía realidad de MTVs.
El largo silencio de los artífices de artefactos tales como Chaco y Versus, tenía asegurado su fecha de caducidad. El binomio argentino tiene demasiada combustión interna como para exiliarse definitivamente en sus diletantes carreras solistas.
En Chances, los IKV saben lo que quieren y lo dicen sin tapujos en la intro del tema Helicópteros: «The funk is back, motherfucker».
El dúo, ecléctico donde los haya, mezcla (sabiamente, como es habitual en ellos) todo un espectro de estilos y tendencias sin el menor asomo de contención: el acid jazz (Ula ula), funk de raíz profunda (Funky futurista), white reggae (Soy música), bolero tornasoleado (Amor), rap-heavy-más rap con los Molotov (Madafaka), soul a lo sureño (Adelante), reminiscencias a Brasil y sus cadencias (Monta el trueno) y ese gran homenaje al genio/padre Luis Alberto Spinetta en el éxtasis llamado Aguila amarilla.
Horvilleur y Spinetta son dos mitades de un dinamo que no entiende de modas y estrategias de mercado. La pareja más creativa del sur ha domado y madurado sus propios demonios, para volver de ultratumba con un disco en la cima de sus gráficos de barras artísticos. Lo importante no es encender el fuego, sino saber alimentarlo a través del tiempo.
Copyright © 2012 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.

