“Si John hubiera seguido sus costumbres y no se hubiera bajado de su coche antes de tiempo, en el lugar y momento equivocado”
[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo
Lennon cantaba aquello que la vida es eso que pasa mientras haces otros planes… y cuarenta años se nos han escurrido entre los dedos como arena desde que aquel maldito psicópata nos arrebatara al Beatle John. La muerte es algo inevitable pero hay matices y los genios no deberían tener su final a manos del lumpen sin diagnóstico.
Si John hubiera seguido sus costumbres y no se hubiera bajado de su coche antes de tiempo, en el lugar y momento equivocado; si aquel estúpido demente hubiese cambiado de idea y se disparara a sí mismo; si Lennon en vez de estar en NYC se hubiera marchado a las Bermudas o a Los Ángeles para ver a Ringo. Esto no son más que divagaciones de alguien que en el fondo busca consuelo ante la ausencia de su Beatle favorito.
La astrología -supuestamente- le tenía un destino fatal a John, pero más allá de esas cábalas, un sino trágico parecía seguir al músico/amo-de-casa. Personalidades de la altura de John Lennon son de las que dejan huella en la gran (y pequeña) historia, arrasan como Atila, marcan con un hierro candente las mentes y se desvanecen del plano físico para perdurar en la memoria de una humanidad cada vez más falta de genios. Descansa John, donde quiera que estés.

