“Se trata de un escalofriante ‘post-punk new wave’ que retuerce los sentidos”
[Azul Escolar] @ecosdelvinilo
Ana, Marta, Maite y Martina forman Hickeys, salen de distintos lugares en España y se encuentran en Madrid. Definen su música a raíz de su primer trabajo como »Glitter Punk», y lo llevan al FIB, al SXSW, Primavera Sound, giras internacionales y por España… Son descubiertas por multitud de medios y mediadores, desde TVE hasta la Holy Cuervo o Jagger Meister, pero todavía no hemos visto nada.
Su cambio de imagen empieza a anunciar algo que, si no has tenido la oportunidad de verles en directo últimamente, aún no puedes imaginar. Pasan de un vómito rosa y azulado lleno de purpurina, joyas, pestañas postizas y logos descompuestos a la combinación de rojo y rosa en letras sin serifa, sobrias y contundentes; algo parecido le pasa a su música.
Cuando empezaron sabían, y mucho, de música; cine, montaje de vídeo, derecho, degustación culinaria, estética y cultura. No tanto de pedales, efectos u objetivos profesionales más allá de presentarse al mundo como una banda potente, punk y divertida que dejaba con la boca abierta desde una perspectiva no naive, pero sí brillante como brillan de entusiasmo quienes se atreven a dar el primer paso.
Ahora saben más. Más de todo lo que ya he nombrado, pero impepinablemente más de efectos y detalles, matices, sonido y ellas mismas. (No es casualidad que tengan éxito en sus carreras profesionales tanto fuera como dentro de la música; no desperdician un instante para aprender y aventurarse más en el camino que les interesa).
De esto que os anuncio de momento sólo se pueden apreciar algunos temas, uno dentro de su próximo trabajo como single propio y otros como parte de un disco de colaboraciones con Jagger, y una versión de The Brian Jonestown, »Anemone».
Pero desde las bambalinas os puedo asegurar que su próximo trabajo va a cambiar el tablero, las fichas, los jugadores y a los espectadores que hayan tenido la ventura de verlas crecer como banda desde sus primeros pasos. Se trata de un (catalogándolo por mi cuenta) escalofriante »post-punk new wave» que retuerce los sentidos.
Desde nuevos pedales de efectos que invitan a la psicodelia entre distorsionadas guitarras, acompañadas por las cuatro voces (sí, Maite a la batería también tiene su micrófono y partes principales en las canciones), hasta la incorporación de audios desde su teléfono móvil en directo, utilizando su propia guitarra como mezcla, amplificador y armonía.
Hoy se dedican a preparar directos repartidos por la Comunidad de Madrid, al aire libre, en los circuitos de conciertos que lo permiten; mientras se preparan para presentar su próximo trabajo, en sus propias palabras »Un disco del que estemos orgullosas para toda la vida». Y a cautivar la mirada del sector musical, que ya apuesta por ellas; viendo la evolución de su carrera sólo queda presagiar que este próximo trabajo va a ser como un salto en trampolín, pero pronto tendremos la oportunidad de juzgarlo como espectadores; hasta entonces, sólo queda escuchar Alegria Di Vision o Anemone en bucle.
Fotos: Lisa Medina


