Self Worth
[Subterfuge]
★★1/2
[Azul Escolar] @ecosdelvinilo
Hablamos del último trabajo de Mourn, ellas son Jazz Rodríguez (voces y guitarra), Carla Pérez Vas (voces y guitarra) y Leia Rodríguez (bajista) y Víctor Pelusa (baterista) y su disco se llama Self Worth.
Se trata de un trabajo explosivo y lo presentan con un nuevo integrante, que afirman era imprescindible para dar este paso y para seguir desarrollando su música en esta dirección, es el nuevo batería, Víctor Pelusa.
Las dos letristas, Carla y Jazz contaban en Subterfuge que este trabajo tenía un planteamiento distinto, y que primaba lo que en ese momento sintiesen que necesitaba la canción antes que ajustar por completo el sonido a los elementos que vienen dados en un directo.
Con esto ya es más fácil señalar los cambios entre los antiguos trabajos de la banda y este último, más maduro y de temas más profundos, aunque igualmente naturales para ellas; pero ahora vamos a hablar un poco de alguna de las doce canciones que componen Self Worth.
Primero os diré que el ritmo, voces y guitarras de este trabajo me evocaron un poco esa movida ‘’emo’’ del 2008; y lo digo con gran respeto hacia esta pequeña subcultura que ahora parece estar volviendo, me recuerda un poco a esa Avril Lavigne de los principios, Three Days grace, las pocas canciones de 30 Seconds to Mars que entraron en este grupo, Black Veil Brides… No es exactamente ese el género, muchos de estos grupos crecieron hacia el pop o hacia el metal progresivo, pero Self Worth tiene ese brillo extraño, ese toque justo de todo este movimiento que hace que los que lo vivimos en su momento con entusiasmo sintamos una emoción familiar, nostálgica y a la vez desconcertante: Las chicas de Mourn no se parecen a ninguno de estos grupos, tienen su propio estilo y sus propias preocupaciones y aportan algo diferente.
Worthy Mushroom es uno de los temas que me llama la atención, nos da la bienvenida con una línea de bajo más que destacable: profunda, que se desliza y serpentea por el mástil arrastrando el sonido. La guitarra le acompaña y la batería le da ritmo de una forma más tranquila y limpia a lo que nos han acostumbrado a lo largo del disco. Las voces, por el contrario, nos regalan un espectro algo más grave y con menos grito, dejándonos descubrir la parte más cremosa de este dúo.
Luego está Apathy, la más Stoner de todas: tiene una intro de bajo que, sin alterarse ni un pelo, cobra un significado distinto al entrar la batería con su ritmo casi punk. Las voces entran prácticamente hablando, para pasar a gritar sin adorno alguno, con una fuerza y una proyección tan garajera y punk que no puede sino recordarnos en algo a Sex Bob-omb en Scott Pilgrim vs The World. Este tema juega con las pausas y termina con distorsiones descontroladas, un cambio en el movimiento del bajo y manteniendo esa garra en la voz, recuerda en cierta forma a los temas más sucios de Violent Femmes.
Y la última, The Family’s Broke, que despide el disco de forma melancólica. Casi podría ser la canción de cierre de cualquier película o serie ‘’teen’’ de los 90 en la cual los protagonistas acaban de discutir, o quizás dejarse, o abandonar el instituto para marchar a la universidad. El ritmo está muy marcado, el riff transmite una tristeza descendente y el bajo acompaña de forma intermitente y vibrante, arrastrándose con una pereza triste por el mástil para armonizar las guitarras. Las voces juegan su doble papel de forma sobrecogedora: mientras una declama, recordando sin parar que ‘’la familia está rota/arruinada’’, la otra canta a lo lejos de una forma melancólica, recordándonos a la Avril Lavigne más triste que conocimos.
Si queréis descubrir lo que transmiten de sus letras podéis verlas en Valencia, A Coruña, Oviedo, Jaén y Sevilla en lo que queda de año.
