Iniciamos nueva sección, dedicada a las bandas sonoras, con la firma de Azul Escolar
[Azul Escolar] @ecosdelvinilo
Yo no había nacido aún cuando se estrenaba El Rey León. Era 1994 y ya habían salido muchos de los títulos de Disney que hoy se conocen como clásicos del cine de animación.
¿Qué haría, entonces, que El Rey León destacase entre sus títulos?
A parte de la historia, de línea argumental ya conocida en la literatura clásica (Hamlet) y la innovadora mezcla de estilos (Animación digital y animación tradicional); el público quedó cautivado por la impecable banda sonora (el álbum que la recoge ostenta el primer puesto a álbum más comprado en EEUU dentro de su categoría, con aproximadamente siete millones de copias vendidas, cinco de ellas registradas en ese mismo año).
La película empieza con el rojo sol naciente en la sabana africana, suena Circle of Life. Compuesta por Elton John, con la letra de Tim Rice e interpretada por Carmen Twillie y Lebo M. Esta canción mezcla versos en zulú con versos en inglés en su versión original, y presenta al público americano y europeo un paisaje desconocido, no ficticio pero en aquel entonces lejano.
Antes de hablar de toda la introducción con este Circle of Life, tengo que explicar por qué me resultan tan fascinantes las películas de animación, o ’’para niños’’ según una gran parte del público que acostumbraba a verlas en su infancia. Esto es que en el cine de animación sucede algo mágico, ese ‘’plus’’ que hace que se erice la piel y nos recorran escalofríos: La animación está hecha para las canciones, y las canciones para la animación. Cada pequeño detalle, cada cambio de plano, cada personaje y cambio de luz, toda la información que recibimos con la vista se ve magnificada por el sonido que envuelve y guía la acción. (Suponiendo que tengamos todos los sentidos intactos).
La canción por sí sola es épica, está interpretada por una sola voz femenina, grave y dulce; acompañada de coros. Las dinámicas son impecables, el tema empieza con una intensidad mínima en la que la voz femenina es la protagonista, amanece mientras el público se concentra en ver el paisaje y los animales que se presentan en este conjunto de escenas. Los coros van en crescendo y entran más voces e instrumentos, hasta que en un redoble de percusión que mezcla timbales y platos, la solista estalla en las líneas ‘’It’s the circle of life’’. Justo en ese momento el plano avanza hasta llegar al borde de una colina y el paisaje se abre, dejando ver una gran reunión de animales agitados alrededor de la Roca del Rey para celebrar el nacimiento de Simba.
Se nos presenta a Zazú, a Mufasa y a Rafiki mientras la música genera más y más tensión, los coros mantienen notas cada vez más agudas, y la cantante está a punto de acabar el estribillo con una cadencia perfecta que rompe con esa tensión y nos deja una sensación de calma. Los coros acaban su repetición y queda sólo un instrumento, con una dulcísima melodía acompañada del ronroneo del león y los arrumacos de sus padres; es inevitable enternecerse si se presta atención a lo que intentan contarnos con estos sonidos. (Recordemos que los personajes aún no han hablado, todo lo que estemos sintiendo hasta este momento es un regalo en imágenes bien medidas y una música tan llena, tan bien estructurada y tan coherente que narra la historia por sí sola, además claro de los efectos de sonido). Los coros entran de nuevo poco a poco, retomando el ritmo junto con el ritual del chamán, que lo concluye con un lento paseo hacia el borde de la roca con el cachorro en brazos, mientras los coros crecen y crecen. Casi te haría pensar que no pueden aumentar más su intensidad y la canción va a romper inevitablemente a destiempo con la animación, pero justo en ese momento cambia el plano y se acerca rápidamente a las dos figuras; entra la solista, entran sonidos y ovaciones de todos los animales, la canción sube un tono, se abre el cielo y sale el sol; nos muestran toda la escena durante unos breves segundos y todo acaba de golpe. Aparece un título rojo sobre negro: ‘’El Rey León’’.
La película continúa su desarrollo con canciones más ligeras y pegadizas, como Hakuna Matata, Today’s Report o I Just Can’t Wait to be King. Con el paso de los años Hakuna Matata se ha convertido en uno de los símbolos más iconizados de la saga, convirtiéndose en tatuajes, merchandising, covers de youtube… Es una de las canciones más reconocibles y que marcan un importante cambio en el desarrollo del protagonista, además de la canción con la que se nos presenta a Timón y Pumba, adorados por el público.
A parte de estas canciones en torno a las que gira la escena, que interpretan los personajes como en un número musical, en este punto de la película ya hemos oído instrumentales que te vuelcan el alma, como Rafiki’s Fireflies de Hans Zimmer. Esta es la canción que acompaña la escena en la que Simba y Mufasa juegan y se reúnen después del encontronazo de los cachorros con las hienas. La belleza de esta escena es casi indescriptible. Es de noche, Zazú y Nala dejan solo al cachorro con su padre, que está profundamente disgustado por las acciones del pequeño. Como ya os he mencionado, aquí suma el simbolismo de las imágenes con la música, y en esta escena en concreto hay un par de cuestiones dignas de mencionar. La primera sería cuando Simba, asustado, avanza hacia la figura de su padre que le da la espalda; y su pequeña pata cae en la huella de su padre, haciéndole consciente de lo pequeño que es y lo mucho que le queda por aprender y preparándole para la conversación que están a punto de tener. Entonces, mientras la música parece que representa una escena nocturna en una pradera de cielos despejados, empieza a despertar nuestro interés mientras aumenta poco a poco con la conversación de los dos personajes, que pasa de reproches y disculpas a bromas y risas. Vuelven a hacer lo que mejor se les da, y la canción estalla mientras los dos juegan, se persiguen y se ríen; es sólo un momento, pero entra directo al corazón a partir de la segunda vez que se disfruta del film, puesto que se conoce el trágico final de esta relación y se valora como un instante efímero del que Simba es privado durante gran parte de su infancia y hasta su adultez. Es la única escena en la que se ve al protagonista jugar con su padre, que en el resto se muestra siempre solemne y atareado.
La siguiente canción en la que vamos a profundizar es ‘’Be Prepared’’, se trata de la canción del villano, Scar y las hienas. De esta escena se ha debatido largo y tendido a lo largo de los años, mientras la canción anuncia ‘’el comienzo de una nueva era radiante’’, las imágenes nos muestran un simbolismo que muchos encuentran intencionadamente parecido al del fascismo europeo. (Nosotros no vamos a entrar en estas teorías, pero las nombro para que el lector pueda asimilar de forma más sencilla el impacto que ha tenido esta canción en gran parte del público).
Los colores principales de estas escenas (como es recurrente en los villanos clásicos de Disney) son el verde y el negro. El león y las hienas se mueven en un ambiente tóxico, de altas temperaturas y rodeados de huesos, mientras cantan sobre esa nueva era, ese futuro alejados del hambre que les promete el gran líder. Scar es un personaje aclamado por su elegancia, cinismo e inteligencia; en internet hay a día de hoy incontables memes y gifs de sus poses y frases, como ‘’Estoy rodeado de idiotas’’.
Volviendo a la canción, estas escenas comienzan con coros graves sincronizados con el gas verde que emana del suelo, mientras Scar menosprecia a las hienas. Como en todas las películas, en la versión original hay juegos de palabras que se pierden al traducirlas, y una de las principales está justo aquí, la letra original dice ‘’But thick as you are, pay attention! My words are a matter of pride’’, que se traduciría literalmente como ‘’Pero tan lentos como sois, ¡Prestad atención! Mis palabras son cuestión de orgullo’’. En inglés, el territorio que están intentando conquistar se llama literalmente la ‘’Pride Rock’’, en español traducido a ‘’La Roca del Rey’’, y es con este juego de palabras que el personaje revela la intención de su discurso y a la vez lo glorifica, pues no pierde el sentido original de la palabra ‘’orgullo’’. Rodeado de hienas que acompañan el número con respuestas y coros, el personaje principal se dedica a golpear, insultar y asustar a las hienas mientras les promete un futuro mejor bajo sus órdenes, una vez él sea rey. La canción se construye con coros violentos y múltiples voces, alaridos de dolor y el sonido de huesos que se quiebran o se caen, y da entrada a la polémica escena del ejército de hienas con un coro uniforme conformado por todas las cuerdas y voces femeninas y masculinas; en la que Scar contesta y les recuerda que a pesar de su fidelidad, se espera de ellas trabajo y diligencia. En esta última nota el simbolismo de la imagen es impecable, la figura de Scar gesticula con tono agresivo mientras se intercalan luces y sombras del desfile militar que acontece por debajo de él, su propia sombra es más grande que su figura, y hace un gesto de amenaza de muerte insinuando que quien no cumpla con su tarea será prescindible; para justo después decirles que el futuro está lleno de premios, y siendo él el principal beneficiario, las hienas morirán de hambre si no siguen con su complot. En lo que acaba esta frase Scar acorrala a una de ellas hasta que cae por una grieta en el suelo, bajo la que parece haber vapores de altas temperaturas. A partir de aquí la letra escala mientras el león cuenta los motivos por los que va a tomar el trono por la fuerza, pero la canción ya empieza a tomar importancia sobre el violento simbolismo que enmarca y se sincroniza con las hienas y con el lugar, que empieza a descomponerse y a elevarse; ellas hacen los coros entre huesos, y se sitúan todas siempre por debajo del líder, que acaba el crescendo con una nota prolongada y estalla en las risas de todos los personajes. El desarrollo de esta canción es imprescindible para la narración, pero especialmente nos prepara para la que viene justo a continuación.
Esta canción es una obra maestra. Es una pieza perfecta, en un momento icónico para el cine y para todos los niños y niñas que, como yo, se han criado con las películas de Disney. Se trata de ‘’Stampede’’ o ‘’To die for’’, y es la pieza que nos sobrecoge durante la muerte de Mufasa. Por si no lo recordáis, Scar guía al pequeño Simba hasta un desfiladero prometiéndole una sorpresa, y en la versión original de la película se da un brillante diálogo entre los dos leones. El pequeño le pregunta: ‘’¡Tío Scar! ¿Me gustará la sorpresa?’’ y el otro contesta: ‘’Oh, Simba, es para morirse’’ (Literalmente traducido como: It’s to die for). Entonces empieza la música, con sonidos agudos y tenebrosos, en lo que el pequeño se entretiene con un camaleón y practicando su rugido; a la vez, las hienas preparan su ataque, desencadenando la estampida con el último rugido del cachorro, que piensa que es el causante de la movilización. Con ello empieza el temblar de las rocas del suelo y los coros agudos, acompañados del tétrico sonido de un ave. Entra toda la instrumental con violines, tambores, estruendos y fortíssimos; en un alboroto de instrumentos y graves la cámara se acerca rápidamente a Simba, y sentimos pavor con él, la luz se vuelve oscura y todo empieza a temblar. No hay tregua, la manada alcanza a Simba en un aliento y los coros entran con fuerza. Es complicado relatar con precisión la danza entre la música y las distintas escenas, los gritos agudos del coro caen a la vez que los animales por el desfiladero y con la instrumental. Las hienas aparecen justo con un silencio de los coros, todo en esta escena esta milimétricamente medido, esta parte de la narración tiene una carga emocional devastadora y todavía no han enfrentado al espectador al punto álgido del conflicto.
El cachorro huye y en ese momento Scar aparece sin aliento frente a Mufasa, le azuza y le aturde diciéndole que su hijo está allí, y los dos leones y Zazú salen corriendo hacia la escena. La música sigue frenética mientras Simba huye de la manada y consigue encaramarse a un árbol, y mientras los otros tres llegan al desfiladero y le localizan. En ese momento se resquebraja la rama de la que cuelga el pequeño y Mufasa, con urgencia y pánico, salta a la estampida. Las escenas que siguen a esta son impecables. Mufasa corre entre la manada y recibe un fuerte golpe, Simba sale disparado del árbol por un golpe de res y él consigue rescatarle al vuelo. En este momento aparece Scar, paseando por el desfiladero, la música empieza con esos coros que van a conseguir destrozarnos en a penas unos instantes; pero lo interesante de esta escena, además, es que la sombra de Scar va creciendo con los coros y con su caminar, representando el poder que está a punto de conseguir. Entonces empiezan los violines de nuevo, y la música deja de ser tensa y pasa a ser trágica, en seguida volverá a su tensión anterior, cuando Mufasa consigue poner a su hijo a salvo. En este momento la instrumental es agónica, y las pupilas de Simba se mueven a tempo con los violines, mientras busca desesperado la figura de su padre entre el polvo y las pezuñas. Entonces se suceden tres imágenes, a tempo perfecto una vez más; la silueta de Mufasa recortada contra el sol, la caída de su cuerpo contra la dura roca en pendiente y la reacción de Simba, que lo ve esperanzado desde su posición. La intensidad de la música disminuye y parece que va a desvanecerse y todo va a quedar en un susto, pero antes de que esto suceda hay un cambio brusco de sonidos, sincronizado con el último esfuerzo del padre por encaramarse al borde del desfiladero. Es entonces cuando le suplica ayuda a su hermano, mientras vemos la manada correr de fondo, en el suelo del desfiladero. Nos retratan a Scar con frivolidad, su rostro impasivo, y de nuevo en sincronía con los golpes de coro e instrumentos agarra con las uñas las patas de su hermano, ‘’Larga vida al rey’’; y con un rugido y luego un grito del doblador, el león cae por la pendiente, de espaldas, contra la manada. La música se torna aguda mientras el cachorro grita, y queda en suspensión aguantando la nota mientras desciende por la garganta para buscar a Mufasa. Entonces llega la segunda parte, por así decirlo, del tema.
La música se vuelve trágica mientras acompaña al cachorro descubriendo el destino de su padre. Entonces él y normalmente los niños o espectadores, rompen a llorar. Si nunca habéis escuchado este tema fuera de la película, os recomiendo que abráis Spotify, busquéis ‘’Stampede’’ y le deis a reproducir.
Después de este giro dramático de los acontecimientos se suceden varios temas también dignos de admiración, mientras Simba crece junto a Timón y Pumba. Como ya aclaré al principio no voy a entrar al detalle de todas las canciones de la película, pero os invito a que, si la volvéis a ver, comparéis los temas y los motivs a los de las actuales; donde impera la ‘’marca’’ del cantante. No estoy diciendo que las bandas sonoras que se hacen ahora sean peores, pero sin duda cuentan con muchísimos menos instrumentos, orquestas, coristas, compositores e intérpretes, y apuestan por bandas o actores que tienen su propio caché, como es el caso de ‘’The Rock’’ en Moana, o ‘’Hinds’’ en Cars3.
Después de este giro dramático de los acontecimientos se suceden varios temas también dignos de admiración, mientras Simba crece junto a Timón y Pumba. Como ya aclaré al principio no voy a entrar al detalle de todas las canciones de la película, pero os invito a que, si la volvéis a ver, comparéis los temas y los motivs a los de las actuales; donde impera la ‘’marca’’ del cantante. No estoy diciendo que las bandas sonoras que se hacen ahora sean peores, pero sin duda cuentan con muchísimos menos instrumentos, orquestas, coristas, compositores e intérpretes, y apuestan por bandas o actores que tienen su propio caché, como es el caso de ‘’The Rock’’ en Moana, o ‘’Hinds’’ en Cars3.
Sobre la canción que voy a mencionar brevemente ahora lo tenéis todo en internet, literalmente. Se trata de ‘’Can you feel the love tonight’’ y está compuesta por Elton John. Fue un gran éxito, y a día de hoy lo sigue siendo.
El desenlace de la película tiene otras grandes instrumentales, como ‘’Reflections of Mufasa’’ o ‘’Never too late’’, además de la pequeña canción cómica de Timón y Pumba o la canción de cárcel de Zazú, todas ellas a excepción de estas dos últimas tienen un carácter esperanzador, el protagonista decide tomar acción y volver a su hogar, y la instrumental acompaña hasta el siguiente encontronazo con Scar, en el que lucha con él por el trono y se revela su responsabilidad sobre la muerte de Mufasa.
Durante los últimos instantes de la película Hans Zimmer nos deleita con ‘’The King of Pride Rock’’. El conflicto ha quedado resuelto, y una vez más la música se sincroniza perfectamente con la acción. Empieza a llover y todos los personajes se abrazan, el agua arrastra los huesos de animales dejados por las hienas, y Simba asciende lentamente hacia el borde de la Pride Rock, para rugir y acabar con el reinado de su tío. La música es liviana y relajante, y rompe victoriosa con el rugido del león. También os recomiendo que os toméis unos minutos para escuchar el tema o ver la escena completa en youtube.
Espero que a lo largo de este artículo hayan surgido dudas o al menos curiosidad por escuchar atentamente la banda sonora de esta película que seguramente hayáis tenido de fondo en algún momento, por la cantidad de veces que se ha reproducido. Que os planteéis durante la próxima película que estéis viendo si la canción que está sonando es una obra compleja hecha específicamente para cada instante de la animación o escena, o si se trata de un jingle; igualmente válidos pero difícilmente parecidos en cuanto a emoción e impacto en nuestra memoria.
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