Garbage: Go, baby, go

Garbage: Go, baby, go
Nos aproximamos a Cherry Lips del álbum Beautifulgarbage



[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo 

Fue una experiencia realmente interesante para mí como intérprete. Aprendí mucho. Fue una experiencia bastante liberadora de una manera divertida. Me estaba divorciando y me arranqué el pelo, básicamente lo afeité. Sentí que me había librado de todos los grilletes… Por otro lado, estás metida en una jaula y atada a todas tus viejas ideas, todas tus viejas opiniones, toda tu vieja producción creativa, y eso puede ser una prisión a veces Entonces, para mí, Beautifulgarbage fue realmente liberador. Tengo un punto débil real con [el disco]. Creo que todos lo tenemos en la banda, en realidad”. Así describía Shirley Manson su tiempo y circunstancias en los días del tercer álbum de Garbage, Beautifulgarbage, un disco incomprendido, que sufrió por estar a la sombra de los dos primeros tótems de la discografía de la banda de Madison.

Sí, la expectativas eran muy altas tras el Version 2.0 y eso se notó en el prolongado tiempo dedicado a grabar Beautifulgarbage, de abril del 2000 hasta mayo de 2001. Trece meses donde se aplicó en profundidad el ensayo y error, la mezcla y la remezcla a discreción. El propio Butch Vig así describía el proceso: “Creo que si alguien realmente quisiera descubrir los procesos por los que pasamos, debería escuchar todas las mezclas de una canción, hasta el final. Tan pronto como tenemos la idea básica, nos atascamos en el estudio y a Shirley se le ocurre la melodía y la letra. Para empezar, puede estar en una forma muy cruda, pero a medida que avanzamos, constantemente hacemos mezclas aproximadas. Probablemente podría pasar de la primera a aproximadamente 12 o 20 mezclas y escuchar cuál será el cambio. Algunas de las canciones toman desvíos radicales para llegar del punto A al punto B, cuando la canción ha terminado”.


Tras tantos meses enclaustrados en los Smart Studios en Madison, Wisconsin, la banda sentía que faltaba algo, el single pop de efecto inmediato y les caería del cielo cuando habían tirado la toalla en la búsqueda y estaban a punto de mezclar el disco. El tema en cuestión fue Cherry Lips, definida por Shirley Manson como “una descarga de adrenalina… probablemente la canción más festiva que jamás hayamos escrito”.

El tema se compuso en el propio estudio, con el título provisional de Wonderjam, partiendo de una melodía de teclado y con el bueno de Steve Marker tocando una tuba pasada por un pedal de wah-wah. Un elemento que sumó carácter a la canción fue la línea de bajo de Daniel Shulman para el estribillo, grabada con un bajo Sabre a través de un amplificador Ampeg B15. 

En Beautifulgarbage fue donde las partes vocales de Shirley tuvieron menos efectos (una medalla para su creciente confianza) y en Cherry Lips así fue: Manson grabó la voz solista sobre la base musical ya ecualizada al límite, y sus partes apenas tuvieron retoques (los justos hablando en los términos de un grupo tan quisquilloso y perfeccionista como Garbage).

Tomé un poco de licencia poética, pero la escribí para JT. Es fácilmente la cosa más edificante que hemos hecho. No se parece en nada a nosotros; suena como una canción de Shangri-Las”: Así revelaba Shirley que basó la letra de Cherry Lips en dos novelas que acababa de leer, Sarah y The Heart Is Deceitful Above All Things, escritas por la autora Laura Albert bajo el seudónimo de JT LeRoy (le dedicaría la canción en las notas del álbum).

Cherry Lips se lanzaría el 7 de enero de 2002, siendo el segundo sencillo del álbum, tras Androgyny. Los resultados iniciales en cuanto a éxito en las listas y ventas fue titubeante, pero terminaría remontando y triunfando en mercados como el italiano, el australiano y el neozelandés, convirtiéndose en algo tan global que sería tanto un himno LGBTQ como la sintonía que se escucha en el estadio del equipo de béisbol de los Cerveceros de Milwaukee cada vez que logran un home run, además de ser pasto de varias campañas de publicidad.

Queda como anécdota que Cherry Lips fue el primer sencillo de Garbage tras los ataques del 11 de septiembre y la banda decidió donar un porcentaje de las regalías generadas por las ventas a la Cruz Roja Internacional.


El videoclip fue otra historia, no menos enrevesada. Dirigido por Joseph Kahn, se grabó en un local de Brooklyn, NYC. El clip no gustaba nada a la banda, partiendo de un storyboard que no aprobaban, pero como admitiría luego Shirley: “Fuimos literalmente chantajeados por nuestra compañía de discos para hacer este vídeo sabiendo que desde el storyboard era una muy mala idea… peleamos mucho para no hacerlo pero no teníamos suficientes cartas para ganar y fuimos forzados a capitular”. 

La cantante “protestó” por tener que verse obligada a grabar este clip, decolorando su característico cabello rojo justo la noche antes de la grabación, llegando al set con un deslumbrante rubio platinado (su divorcio fue el punto de partida para el cambio estético y el vídeo fue la culminación de su renacimiento visual). El director Kahn expresó su preocupación por el cambio repentino, teniendo como base que la imagen Manson estaba fuertemente conectada con su cabellera pelirroja. Shirley pensaría, con esa risilla suya: Go, baby, go. |









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