Entrevista | McEnroe: “Cantar es una manera de desnudarte hasta donde tú quieras”

Entrevista | McEnroe: “Cantar es una manera de desnudarte hasta donde tú quieras”
Conversamos con Ricardo Lezón sobre La Distancia, sus visiones personales y el paso del tiempo en McEnroe   



[Teresa Cerón López] @ecosdelvinilo | @terethali

A McEnroe hay que escucharles con auriculares; abstraídos del ruido y contemplando el azul del cielo. Ese cielo al que tanto menciona en sus canciones Ricardo Lezón, vocalista de la banda y principal compositor de un repertorio que no solo resiste bien el paso del tiempo, sino que evoluciona instrumentalmente,  y desde un punto de vista interpretativo. Así lo atestiguan las nueve canciones que dan forma a La Distancia, la última producción de los de Getxo,  a la que en unos días cantaremos alegremente el cumpleaños feliz celebrando que lleva un año acompañándonos en el planeta.

No importa el tiempo que pase entre disco y disco de McEnroe, sus seguidores se multiplican con el paso de los años. Tanto como la creatividad de Lezón, viajero incansable de emociones, buscador portentoso del verso preciso. Por sus labios solo pasan las palabras justas; esas con las que esculpió las canciones antaño y  con las que arma las  que tiene  ahora entre manos. Porque si en algo cree Ricardo Lezón, es en la música.




Teresa Cerón López: Hace un año de la publicación de “La Distancia”, el último disco de McEnroe. ¿Orgulloso del recorrido que está teniendo?

Ricardo Lezón: Muy feliz. Fue un disco inesperado, muy impulsivo y sin embargo todo el proceso que vino después de tener las canciones, la grabación, la producción, todo, fue muy tranquilo y fluyó de una manera especial. Siento que todo eso está reflejado en el disco. Nos gusta mucho y eso es lo importante. Los conciertos que hemos dado hasta ahora han sido una sorpresa muy bonita, teníamos la sensación de que había pasado mucho tiempo desde Rugen las Flores y no teníamos mucha idea de lo que nos íbamos a encontrar y ya desde el primero en Valencia ha sido todo una alegría, hemos podido tocar en sitios tan apetecibles como el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el Teatro Principal de Pontevedra o el Baluarte de Pamplona y de vivir noches increíbles en la sala But o el Antzoki de Bilbao, así que orgulloso y agradecido.

TCL: Teníais planeado un concierto en abril, en La Riviera de Madrid, que se ha visto aplazado hasta el 27 de junio por la terrible crisis que ha provocado el Coronavirus. ¿Cómo vais a plantear el concierto?

RL: El concierto de La Riviera está pensado como una celebración de todos estos años. Han sido dieciocho años de canciones, discos y conciertos compartidos con mucha gente que hemos conocido en este viaje y que nos han acompañado y nos apetece pensar esta ocasión como en una fiesta de agradecimiento por esa compañía. Siempre nos hemos sentido muy queridos y queremos devolverlo ese día. 

TCL: ¿Quiénes os acompañarán?

RL: Nos acompañarán El Verbo Odiado que tocarán antes. Aun estoy intentando convencer a mi hija para que se anime a cantar con nosotros.

TCL: ¿Qué relación tenéis con El Verbo Odiado?

RL: Conozco a Jorge desde la primera vez que fui a Huesca, al Veintiuno, cuando era él solo con su guitarra y una chica tocando el piano. Me gustan mucho sus canciones y su forma de entender y vivir la música. He tenido la suerte de volver allí muchas veces, siempre invitado por el gran Luis y siempre han tocado en mis conciertos, al principio solo y después con todos los demás. Iba a producir su primer disco pero coincidió con el fallecimiento de mi padre y no pudo ser, aun así quedaron en manos de Raúl Pérez, con quien grabo desde hace años. Tenemos una relación de amistad y de cercanía musical, he tenido la suerte de grabar dos canciones con ellos de las que estoy muy orgulloso. 





TCL: Supongo que ya habíais empezado los ensayos antes de que llegara el confinamiento.

RL: Sí, llevábamos unos cuantos ensayos cuando llego todo esto. Estábamos emocionados de recuperar canciones que llevábamos tiempo sin tocar, disfrutando como enanos pero bueno, cuando todo esto acabe volveremos con más ganas si cabe. Seguimos en contacto por vía tecnológica y estamos todos bien que ahora mismo es lo único que importa.

TCL: ¿Mezclaréis canciones nuevas con las antiguas? Quizás alguna que nunca ha llegado a sonar en directo.

RL: La idea es hacer un setlist que resuma lo que han sido todos estos años, canciones de todos los discos, las que más nos gustan, las que han sido importantes para nosotros y las que nos apetezcan mucho. Tiene que ser una fiesta, tal vez cambiemos canciones, tal vez volvamos a las maquetas que nunca se grabaron. La idea es mostrarlo todo.

TCL: Ricardo, ¿no tenéis la sensación de que la reciprocidad del público es lo que os mantiene muy vivos como banda aún no siendo los que más tocan?

RL: Lo que más vivos nos mantiene es la ilusión de hacer canciones, de vernos y disfrutar en el local tomando unas cervezas y tocando. También salir a tocar por ahí, pasar tiempo juntos. Nos divertimos juntos y nos gusta lo que hacemos, eso es lo que nos mantiene vivos. Hemos tenido mucha suerte con el público que tenemos, siempre nos hemos sentido muy queridos y eso nos hace felices. Hemos conocido a personas magníficas, tenemos amigos en todos lados y siempre nos han tratado bien y me gusta pensar que eso es recíproco. Dependemos muchísimo del público, del lugar, del ambiente, nos afecta mucho, para bien y para mal y el bien gana por goleada. Hacemos canciones porque nos hace felices y si esa felicidad sientes que es compartida se multiplica.

TCL: Vuestros seguidores son muy fieles, pero en vuestros conciertos cada vez hay gente más joven. Sois una formación que se renueva en ese aspecto.

RL: Cada vez hay más gente joven y cada vez somos más viejos. Es un subidón ver a gente joven en los conciertos o que te escriben para hablarte de tus canciones, un subidón muy fuerte. En los conciertos de La Distancia lo hemos notado mucho, y no solo eso sino que hemos notado también mucha alegría, creo que en parte van de la mano, la juventud y la alegría, que ademas se juntaba con la de quienes nos llevan tiempo siguiendo y hacia mucho tiempo que no nos veíamos. Me gusta pensar que la presencia de Jimena en alguno de esos conciertos ha influido en ese ambiente de luz y alegría. 

TCL: ¿Cuál crees que ha sido el momento más álgido de vuestra carrera hasta ahora?

RL: Hemos vivido todo esto con mucha intensidad y tenemos miles de recuerdos álgidos, seria muy difícil decirte uno. No somos una banda de éxito comercial, ni de seguimiento masivo, no hemos hecho grandes giras, hemos ido a un ritmo lento pero aun así hemos podido tocar en sitios que eran míticos para nosotros como el Tanned Tin, el Deleste, el FIB, el BBK Live, en teatros preciosos y en salas a las que íbamos de público. Fue acojonante la noche en el Nuevo Apolo de Madrid. No sé, siempre lo hemos vivido todo muy intensamente y como si fuese a ser la única vez.





TCL: No sé si tendrá que ver con la tecnología, pero una tiene la sensación que las cosas al igual que nacen a toda velocidad, envejecen. Sin embargo vuestras canciones transmiten sensación de atemporalidad.

RL: Pues es un piropo muy bonito, seguramente el mejor que puedas recibir. Hacemos lo que nos gusta, no pensamos en nada más.

TCL: Al hablar de McEnroe, es inevitable nombrarte como el letrista principal del grupo. Muchas veces, los fans hemos comentado que tus versos son los que marcan el ritmo de las canciones. Pero, ¿alguna vez has tenido que encajar una letra en la música porque ya estaba hecha y era demasiado buena para prescindir de ella?

RL: Generalmente la música y la letra van juntas, o al menos una idea bastante clara de letra. Ha habido algunas ocasiones en que si he tenido que hacerlo y no me resulta nada sencillo, sobre todo si también tengo que encajar una melodía. Si tienes la melodía es más sencillo. Recuerdo Agosto del 94, es una canción de Jaime a la que tuvimos que encontrar una melodía y después escribir una letra que ademas tenía que contar una historia muy concreta. Costó mucho pero fue muy satisfactorio. También en La Distancia hay pasajes de música de Gonzalo a los que después buscamos melodía y letra. 

TCL: ¿Cuál fue la primera canción que te salió para La Distancia? El comienzo del disco es espectacular.

RL: La primera canción fue Asfalto. Grabamos una maqueta piano, guitarra y voz en casa de Gonzalo y nos gustó mucho, tanto que después lo celebramos con comida china, vino y media botella de whiskey. A partir de ahí fui encontrando las demás y decidimos seguir ese mismo proceso y que el piano mandara.

TCL: ¿Cuántas canciones teníais antes de hacer la selección final?

RL: Pues las nueve que hay. Todas nos gustaban y queríamos aprovechar el impulso y dedicar el poco tiempo que teníamos a trabajarlas bien. Siempre hemos sido muy impulsivos y hemos dejado muy pocas cosas sin grabar, casi siempre hemos ido a grabar en cuanto teníamos las canciones justas, pocas veces nos han sobrado, de hecho alguna vez hemos terminado alguna en el mismo estudio.

TCL: Hace 12 años vio la luz “Mundo Marino”. Si me lo permites, te confesaré que aquellas canciones siguen el mismo hilo conductor de las de “La Distancia”: La emociones.

RL: Mundo Marino es un disco muy especial. Se grabó en una casa de campo en un fin de semana con muy pocos medios pero mucha intención. Después tuvimos que regrabar algunas canciones en el estudio pero el alma estaba en aquel fin de semana en el que grabamos todos juntos, sin tiempos ni cinturones. Es un disco muy vomitado, muy directo y que tiene el aura de lo natural. Cuatro tíos que tocaban bastante mal, grabando canciones con unas letras crípticas que habíamos ensayado cuatro veces.




TCL: ¿Alguna vez habéis grabado una canción que haya nacido de un tirón en el estudio?

RL: Hemos terminado unas cuantas en el estudio, llevábamos la idea y allí la acabábamos, me viene a la cabeza La Electricidad por ejemplo o El Peor Camarero del Mundo, cuando grabamos con Paco Loco El sur de mi vida. Un día entro en la casita donde nos alojaba y me encontró sacando las notas del bajo y nos descoronamos un rato. Cuando grabé con Ramón Lluvia y Truenos hice Cristo de los Faroles allí mismo, en La Mina.

TCL: Los que te seguimos desde el inicio de tu carrera, sabemos que eres un tipo muy pudoroso al que no le cuesta, sin embargo, volcar sus experiencias para cantarlas.

RL: Bueno, entiendo la música como una forma de expresión y de compartir emociones. Hacemos canciones sobre cosas que nos importan y emocionan, es bonito guardar un recuerdo en una canción. He escrito sobre cosas que me han pasado, sobre cosas que les ha pasado a algún otro miembro del grupo, sobre cosas que nos han pasado juntos y sobre cosas que no nos han pasado nunca pero las hemos escuchado o conocido. Cantar es una manera de desnudarte hasta donde tú quieras. Soy una persona tímida y en la escritura he encontrado una manera de esquivar esa timidez. La música me ha ayudado mucho y creo que a los demás también. 

TCL: Cuando tienes 20 años quieres abarcar muchas cosas. ¿Con la madurez llega la calma?

RL: Hacerse mayor tiene muy pocas cosas buenas. En mi caso me sorprende la poca diferencia que hay entre mi yo de veinte años y el de ahora. Me hacen feliz las mismas cosas y las que me hacen infeliz también son las mismas que me lo hacían con veinte. El verdadero cambio son los hijos, ellos pasan a ser la mayor felicidad en mi caso y los que marcan las diferencias importantes, por lo demás sigo buscando lo que buscaba entonces y evitando lo que evitaba. Quizás la edad, o la experiencia, lo que me ha enseñado es a hacerlo por otros caminos y con mas paciencia. 

TCL: Aunque McEnroe se ausente, tú sigues componiendo. En 2017 sacaste un disco, “Esperanza”, con el que te presentabas como solista por primera vez con tu nombre. ¿Tu forma de componer cambia cuando te desprendes de McEnroe?

RL: No, las canciones de Esperanza las compuse como siempre, con la guitarra y unas cervezas. Las compuse durante el tiempo que viví en Noviales donde pasaba la mayoría del tiempo solo y rodeado de naturaleza y eso si lo note, están muy marcadas por eso pero salieron como salieron las que hemos hecho con McEnroe. Estoy muy contento en el grupo, Esperanza no nació de ninguna necesidad de liberarme o de hacer algo que no pudiese hacer con McEnroe, se juntaron el momento, las canciones y la distancia y surgió el disco, de hecho McEnroe está muy presente, Edu tocó las baterías, grabé con Raúl y Gonzalo suele tocar conmigo a veces. 

TCL: Cuando publicas “Esperanza”, ¿te surgen dudas? Supongo que como podías hacer lo que te daba la gana  tenías menos responsabilidad.

RL: No sentí más responsabilidad ni tampoco, como te decía antes liberación. Sentí ilusión de grabar unas canciones que me gustan mucho y también por poder colaborar con Txomin Guzmán que es amigo mío de la infancia y un músico al que admiro mucho. Disfrute mucho el proceso, si es verdad que fue más pausado y sin los agobios de fechas con los que siempre estamos McEnroe y eso lo agradecí. Pude estar unos días en La Mina con Raúl cocinando sin prisa y creo que eso también se reflejo en el disco. Hay mucho del sosiego de Soria, que es donde nacieron las canciones, y de la calma con que después las vestimos y grabamos. Es un disco que me da mucha paz.




TCL: “Esperanza” es un disco muy luminoso y optimista. ¿Así te sentías en aquel momento?

RL: Pues sí, llegue a Noviales envuelto en una cierta oscuridad y bastante perdido y allí encontré mucha luz y un encaje brutal. Descubrí otro ritmo las emociones y las prioridades encontraron su tamaño justo, muchas cosas que creía infranqueables desaparecieron y otra que parecían débiles crecieron. Aprendí mucho de las personas que conocí y de vivir en un lugar donde la naturaleza mandaba. Fui muy feliz allí, fueron unos años muy fructíferos en lo personal y estoy muy contento de que todo lo que viví y encontré quedara plasmado en Esperanza, en el disco que grabe con Ramón, en Los Minúsculos Latidos el libro de poemas y relatos que escribí y en el single que grabé junto a David para Viento Smith. Salí de allí siendo mejor.

TCL: ¿Qué ha supuesto para ti ese disco?

RL: Todo bueno porque en él está reflejado toda la chapa que te he soltado antes. No suelo escuchar los discos una vez grabados pero éste lo pongo de vez en cuando y el recuerdo de todo aquello vuelve. También disfruté mucho la gira. Hicimos conciertos muy bonitos, en Valencia, en Madrid, el de Bilbao. Todo lo que le rodea es bueno.

TCL: Ricardo, ¿volveréis a grabar un nuevo disco como McEnroe?. ¿Tenéis algún concepto en la cabeza, o si os volvéis a juntar dejaréis que las canciones manden? Sois una formación sin urgencia.

RL: No sé lo que pasara con McEnroe pero no me preocupa porque nunca lo hemos sabido. Casi siempre que hemos grabado un disco he tenido la sensación de que era el último y luego ha venido otro. Solo es seguro que si grabamos será porque tenemos algo que nos emociona mucho. El otro día Gonzalo me mandó un whatsapa diciéndome que teníamos que hacer un disco muy guitarrero pero yo no sé cómo se hace eso. Los planes nunca funcionan por aquí. 

TCL: Si tuvieras que ponerle una banda sonora a la relación con tus compañeros, ¿cuál sería?

RL: Jajajaja, pues no sé, siempre que estamos borrachuzos después de algún concierto le pedimos al DJ que pinche This Charming Man de los Smiths. Ésa.

TCL: Después del concierto en La Riviera, ¿habrá más oportunidades de veros en directo?

RL: No lo sé. |








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