Father of All Motherfuckers
[Reprise]
★★
[Amparo Pinar] @ecosdelvinilo | @Canela_molia
Green Day. Green Day para mi es Dookie. Bueno vale, Dookie y un poco de Nimrod. Un poco de Nimrod y un más que válido resurgir de sus cenizas con los potentes hits de American Idiot. Entre los primeros recuerdos musicales que guardo con más cariño, está el de escuchar el cassette de Dookie una vez tras otra en casa de mis primos y darme cuenta de que, esas guitarras, esa batería y sobretodo ese ritmo acelerado y potente, tenían un efecto sobre mi: un gran efecto.
Voy a escuchar Father of All Motherfuckers como si fuera un disco nuevo de un grupo novel, del que no tengo ninguna referencia, y mucho menos pensar que la referencia sea algo tan grande como Dookie. Decididamente me encuentro con un álbum de glam rock. Un disco breve, intenso y dejémoslo en “correcto”.
Comienza el corte titular Father of All Motherfuckers como un track de rock semi-potente con estribillo muy pegadizo y empleo de los típicos recursos, que me parece por cierto, volver a escuchar en el segundo corte Fire, Ready, Aim, y me da la sensación (solo un poco) de no haber cambiado de canción. Me parece escuchar ciertas influencias del rock alternativo y algo progresivo de bandas como Muse en Oh Yeah.
Es un álbum fácil de escuchar y bastante relajado, como reposado y coherente con la edad del cantante y los miembros de la banda. Canciones breves, con cortes, estructuras y sonidos muy diferenciados. Me resulta muy fácil de entrar al oído.
Notas de indie-rock popero y positivista en Meet me on the Roof, más propia de unos Black Keys o The Hives, incluso con ciertos toques Beatlerianos.
Me llama la atención I Was a Teenage Teenager, es una canción que siento haber escuchado mil veces, puede ser cualquier canción de estilo power pop de los últimos 30 años. No sé muy bien qué aporta, pero me hace sacar una sonrisa al recordarme a Buddy Holly de Weezer ¿Influencia del productor Butch Walker? o, quizás es pronto para decirlo, un intento de sátira o crítica desde el cariño y admiración hacia este tipo de canciones.
Llega el classic-rock-and-roll de Stab you in the Heart y no termino de situarlo, no veo la conexión con el resto de canciones escuchadas hasta ahora. Para bien o mal, es breve, antes que la letra de su estribillo empiece a recordarme demasiado (Dios me libre) al hit de Mr. Cyrus padre.
¡Sugar Youth! Ahora viene algo que me recuerda más a lo que quería escuchar, es decir, este nuevo grupo me recuerda (por fin, en este track) a la voz y la potencia guitarrera, el ritmo y todo el poder de cierta banda de Berkeley, California. Pero sus menos de dos minutos se me hacen, oigan, muy breves.
El medio tiempo de Junkies on a High me llega, es de esas canciones que te llenan y sosiegan el alma. Identifico de nuevo la voz del cantante que deseo oír en este estilo (perdida hasta el track anterior). Puede que me siga recordando a otros grupos actuales de rock alternativo, sin aportar demasiado, pero me vale y bastante.
Take the Money and Crawl: Volvemos al glam. Me parece un poco facilona, demasiado catchy, y me gusta lo catchy, ¡ojo! Pero ese efecto de repetición vocal en el estribillo me desconcierta un poco.
Con Graffitia, siento de algún modo otra canción que me transporta a la esencia de lo que quiero escuchar. Aunque bastante descafeinada y adornada en el detalle (me sobran unos cuantos efectos) mantiene cierto espíritu revival que te hace saber por qué te gusta escuchar rock y punk-rock más que otros estilos. Demasiada tranquilidad en el hecho de acabar la canción (y el disco) con un simple fade out.
Termina el disco y sigo echando de menos algo, algo que me golpee, que me estremezca o me haga sentir que estoy delante de un hit. No será en esta ocasión Sr. Armstrong. Pero no dudo que pueda llegar a ocurrir en el futuro. Continúe así, y estoy segura que el éxito les llegará.
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