Hablamos del cierre de gira de What Night Hides, segundo disco de Ele, en el Circo Price dentro del Inverfest.
[Azul Escolar] @ecosdelvinilo
Arranca el espectáculo, Ele se sienta al piano y en lo que todos los músicos se preparan empieza a tocar. Ese detalle caracteriza sus conciertos, siempre hay juegos en los que uno de los intérpretes empieza solo y luego se van sumando ritmos, tonalidades y percusión, mientras la música va creciendo hasta que te sobrecoge.
Hará dos o tres años de la primera vez que vi a Ele. Tocaba de forma gratuita en un parque de la zona pueblo de Collado Villalba en agosto. En ese momento ya llevaba la versión de Follow Rivers en su repertorio, ya valoraba a todos y cada uno de sus músicos en su gran proyecto acordando un momento importante para cada uno de ellos, ya tocaba Dicen y nos arrancaba lágrimas con la única canción en español de su repertorio, ya nos descolocaba y nos hacía reír a carcajadas cuando dejaba de cantar sus temas de estilo gospel, llenos de gorgoritos y gritos rasgados y empezaba a hablar. Hablaba y habla con esa voz aguda, ese desparpajo natural, esa sencillez y gracia; te contaba que es profesora de inglés, saludaba a los niños, se reía y se le olvidaba qué tenía que decir así que empezaba a tocar, se acordaba y paraba la canción de golpe, se reía y nos lo volvía a explicar.
Cabe destacar el momento en el que la banda empezó con To the Ground, y Ele se levantó de su piano, para explicarnos que le cantaba a su abuela nacida en el 15, you have seen so many different tragedies, “has visto tantas tragedias diferentes”, habla de dos guerras mundiales y una civil, nos contó, pero “Conoció a su bisnieto por facetime”. Y mientras ese hecho calaba en nuestras conciencias y queríamos darnos cuenta de lo que supone el paso del tiempo, empezaron a cantar en canon. La canción acabó con Ele desgarrando la voz y estremeciendo a todos los asistentes con su fuerza y su mensaje, y se encendió “ELE” en la gran pantalla del escenario, que hasta ahora no había proyectado su nombre sino imágenes que acompañaban el sentimiento de la canción, aparecía en ese primer momento en el que se dirigía a nosotros para hablarnos de su abuela, como si en esa canción se dejase ver su identidad y ese mensaje fuese su primera carta de presentación.
Apuestan por un estilo internacional, un estilo que recuerda a las iglesias con música de Estados Unidos, todos tienen una personalidad fortísima y actúan como grupo y no como intérprete y acompañantes. Nos regalaron solos de saxofón, finales de temas de película con banda sonora de las antiguas, de esas en las que el tempo se acelera y los vientos entran a síncopa al final de cada compás, cada vez un poco más agudo hasta el estallido final en el que todos los instrumentos se unen y casi parece que esa pequeña orquesta sobrepasa las posibilidades acústicas del Price.
Con cuatro bises y un espectáculo para morirse de risa en el que Ele pedía que “encendiésemos el circo Price con nuestras linternas” pero interrumpía la canción a los segundos para explicarnos que “Ella también estaba muy emocionada” pero “El momento de las linternas no era ahora”. Y después nos vendía su merchandising “Mi casa parece el Zara”, “Como sois muy muy muy guapos os dejo el primer disco a 10€ y el segundo sólo por 10€” y “Voy a estar arriba esperando por si queréis una foto o firmas o algo, que luego tú estas cosas nunca sabes… Pero subid alguien, por favor” se acababa el cierre de gira del segundo álbum de ELE, What Night Hides.
Fotos: Azul Escolar
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