La banda de Barcelona nos habla en profundidad de su nuevo disco Entropía Propia y sobre sí mismos, sin medias tintas
[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo
En un tren a Murcia escribo sobre Barcelona. Está en las noticias, de una manera bastante parcializada. Para un bando u otro, por los que pegan o los que queman. Pero debería estarlo siempre por lo que se crea, por los sonidos de una escena poderosa pero dispersa, donde las iniciativas de bandas y solistas parecen “unidas” por cierta desunión. O por lo menos así lo ven algunos de sus protagonistas, hoy los Vuelve Zinc: dos barceloneses, un portugués de Aveiro y un gallero de El Ferrol, que han hecho de la Ciudad Condal su base y su inspiración desde que se unieron en el 2017.
Nos encontramos en la tienda de Discos Marilians en Malasaña, epicentro del coleccionista del vinilo, en cuyo coqueto recibidor vemos a los Vuelve Zinc interpretando una versión acústica de algunas de sus canciones (era parte de otra entrevista). Hay que esperar, veamos vinilos, conversemos con Dani, cara visible de la tienda.
Una vez la banda termina, iniciamos un previo, las presentaciones de rigor. André es de Aveiro (al fin una oportunidad para demostrar mi único conocimiento sobre la ciudad costera portuguesa: La Ría de Aveiro. Ya tenemos un primer punto en común, además de su conocimiento de la inmigración portuguesa a Venezuela). Pol, baterista de la banda, y uno de sus fundadores, es un catalán de pro, con ideas muy claras y una visión que desmitifica el conflicto callejero de Barcelona. Chisco es de El Ferrol, es la voz, y junto con Pol, el iniciador de Vuelve Zinc, gracias a las redes sociales. Ricky, bajista, es de charla abierta, un entusiasta de la música, y nos une la devoción por 1999 de los Love Of Lesbian. Es muy sencillo tomarles cariño a las pocas frases.
El cuarteto se sienta en el sofá café, Ricky, Pol, André y Chisco, y en este orden en el espectro sus voces se registran en la grabación y en la tarde madrileña.
Empezamos por el alfa. El nombre Vuelve Zinc, cuyo origen es más cercano de lo aparente, y esto lo aclara Pol: “al inicio, cuando buscábamos nombre del grupo, la idea se me ocurrió inicialmente a mi, también porque nunca antes había estado en un proyecto donde el nombre fuera más desenfadado, con más humor, y me entraba bastante que fuera una referencia a los Simpsons, un cosa común para todos, tanto a Chisco como a mi nos gusta mucho y es una referencia al background que tenemos, a la cultura y la globalización, por que es curioso como los Simpsons en el fondo representan tanto a una generación como otra, siendo una serie que se hizo en Estados Unidos que tiene tan poco que ver con nosotros”.
Tras el nombre están los discos, y sus primeros EPs Un Mundo sin Zinc y Un Mundo con Zinc (ambos del 2017), les mostraban al desnudo musicalmente en sus primeros estadios como grupo. Chisco comenta sobre que ha cambiado desde entonces a hoy: “Esos EPs del principio eran algo como más del momento, teníamos canciones que queríamos “sacarlas ya”, eran muy inmediatas, incluso no tan sopesadas, pero ya para el disco les dedicamos mucho más tiempo, dos años desde que empezamos a componer las canciones, y esto proceso ha coincidido con que la sociedad ha cambiado mucho en estos dos años, y nos ha pillado cada uno en sus crisis de sus equis años… ha cambiado como afrontabas los problemas antes a como lo hacemos ahora”. Ricky apunta, sobre el crecimiento humano del grupo, de cada uno de sus integrantes: “Se nota la madurez en la forma en que aprendemos y afrontamos las cosas”.
El disco Entropía Propia les tiene aquí hoy, es su primer álbum largo y no escatiman palabras para describirlo; Ricky: “estamos muy contentos con el disco. Estoy satisfecho… por el planteamiento que hemos tenido desde un principio… no hicimos nada estrafalario, solo dejamos respirar en el tiempo los temas, como evolucionan. Entropía es el concepto científico que hemos adoptado un poco a lo nuestro, haciendo referencia al caos ordenado, reconstruirse y construirse…”. Pol: “En los EPs esta interconexión en los temas, era algo más disperso… esto ya es algo con más entidad. Estamos orgullosos de lo que ha salido”.
Las redes sociales les unieron. Esas endemoniadas ramas que parecen simbolizar lo peor de nuestra sociedad post milenio pero que también genera, bien empleada, puntos de conexión entre mentes inquietas -así pasó con Chisco y Pol cuando iniciaron Vuelve Zinc; “en nuestro caso pusimos una notita de se buscan músicos, nos conectamos rápidamente y nos llevamos muy bien” comenta Chisco, “La parte buena de las redes es que llegas a todo el mundo de forma gratuita, pero si no tienes veinte mil seguidores no pasas ciertos filtros, y los filtros también son repercusión… y ese es su cariz negativo”. André se suma a la reflexión: “el tema de las redes sociales es también interesante, por que hace poco he leído el libro de 21 lecciones para el siglo XXI de Yuval Noah Harari y explicaba que Facebook tiene una potencia increíble porque puede crear y unir comunidades, pero no solo grupos digitales sino para hacer que las personas hagan cosas en la vida real… en este caso las redes han funcionado para unir a Chisco y Pol… las redes tienen un poder muy potente…”.
Como punto inicial, el dúo Pol y Chanxo funcionaba pero la propia naturaleza de la música demandó la inclusión de ejecutantes afines y el propio medio donde se movían los fundadores dio de sí la entrada de André y Ricky: “Queríamos hacer temas que nos plateaban la necesidad de ir más allá” Chisco cuenta “nos rodeamos de gente afín, y casualmente Ricky ya tocaba con Pol, y yo también ya conocía a André del trabajo, una cosa lleva a la otra y…” André: “¡Había que ampliar la familia!”. Pol: “Yo intuía desde el inicio que debía entrar más gente en el grupo, pero había que ver cómo llevábamos las canciones iniciales al directo… y era un poco complicada en apariencia, pero estaba claro que debíamos ampliarnos”.
Parece muy sencillo hablar de influencias, que se suponen globales siendo Barcelona crisol de sonido europeo, pero mi interpretación de sus referentes quizás no es la real (es lo que tiene la música y sus múltiples interpretaciones). Yo les ubicaba en la escena pre britpop shoegaze Madchester pero sus influencias tienen mucho más de personal de lo que yo podía intuir. Chisco: “lo que escucha en nuestro sonido cada quien lo lleva a su terreno, lo cual nos gusta. Últimamente he pensado en esto de qué me define en mis influencias y se suele escuchar mucho a personas diciendo ‘yo escucho de todo’… pero creo que hay varias épocas que te definen musicalmente a lo largo de tu vida y eso te condiciona. Mi primera escucha al margen del pop fue el heavy Metal, pero eso iba cambiando cuando los amigos mayores me pasaban nueva música, Radiohead, Pearl Jam, y eso me afectó e influyó. Ahora también escucho mucho flamenco, Hip-Hop pero porque a mí me gusta devorar música para saber de dónde viene todo…”. Sobre influencias comenta André “para mí hay bandas que son referentes que llevan muchos años y que se han reinventado constantemente, esa inquietud de la reinvención, colaboraciones, experimentar hacia otros campos, me parecen las cosas más interesantes. Ir hacia campos desconocidos”.
El elepé se grabó en el mismo orden en que se escribieron sus canciones, algo disruptivo vistos los procesos propios de grabar un disco; Chisco nos aclara el panorama diciendo “El orden de composición de las canciones es el mismo orden del propio concepto del disco… si el mood del año en que se compuso fue ‘ése’ pues el modo, el espejo del camino que ha transitado el disco”.
Entropía Propia les encuentra hoy en un momento vital que tuvo un camino que se antojaba harto difícil pero para ellos no lo fue tanto. Pol: “Yo vengo del mundo del cine, y me preguntaban que era más complicado, ¿hacer una película o un disco?, obviamente hacer una película… pero en comparación a lo que pudo haber sido, grabar el disco, editarlo, ha sido menos dolor de cabeza de lo esperable. Nuestra grabación en sí misma, en palabras de los propios técnicos del estudio, fue rápida, sencilla, con muy buen feeling apenas entramos a las sesiones, en comparación con otros grupos con los que habían tenido verdaderos partos insoportables”.
Sin embargo el factor económico siempre aparece como la Hidra, el Kraken; André: “Las dos semanas que estuvimos en el estudio fueron increíbles… pero cuando hablamos de editar el disco pesa mucho el dinero, cualquiera puede lanzar un vinilo, en ese aspecto es muy democrático, pero pesa mucho el presupuesto del que dispongas”. Ricky: “En Cataluña tenemos el dicho Pagant, Sant Pere canta, que es ‘Pagando, San Pedro canta’ ”.
Los singles son carne de plataformas de streaming y también potenciales banderas de los proyectos musicales, y por ello, sobre qué criterios siguen en Vuelve Zinc para seleccionar los sencillo que les muestren al mundo Ricky comenta: “Es un trabajo muy de pedir feedback, siempre tienes algún tema que te gusta más que otro, pero estas contaminado y pierdes la referencia sobre que puede funcionar como sencillo, y entonces nos dejamos aconsejar por quienes están en este mundo de la música… cada indecisión es la que más repercusión está teniendo”. Pol: “¡Nos han sorprendido que la recomendaciones de singles!”. André: “Estos tres singles que hemos lanzado son un espejo del disco… son un poco los más representativos de quienes somos y de Entropía Propia”.
Barcelona es un tema que, por muchas razones de orden cultural y político, va al corazón. Ricky: “Es difícil no posicionarse a nivel político al final para justificar o no el hecho de que se hayan cancelado propuestas culturales”. André: “La vida en la ciudad sigue igual, no hay un toque de queda… y que nadie puede hacer. Y los conciertos que se cancelaron coincidían en las fechas y las áreas de altercados… pero no hay un toque de queda. Muchas banda suspendieron por respeto a lo que pasaba”.
Pol: ”Yo tengo sentimientos encontrados, porque hay muchas bandas que respeto que se han posicionado en redes sociales y yo como persona estoy en consonancia con ellos, pero tengo mucho choque… yo viviendo en Barcelona y con el impacto de mi entorno me termina generando un sentimiento de tristeza y enfado, en el aire, pero me voy fuera y se me pasa porque parece que no pasa nada. Es un tema muy complejo…”.
Yo, en mis trece, clavo el tenedor más profundo y les pregunto ¿Cómo es una banda de Barcelona?
Chisco: “Barcelona es una ciudad cosmopolita y de alguna manera la siento más cerca de Europa en el sentido musical… Madrid también lo es, pero Barcelona es muy cosmopolita”. Ricky: “Sí se respira un aire un poco más europeo… pero no sé realmente como eso se transmite a la personalidad de los grupos”. Pol: “Yo es que no entiendo la escena de Barcelona… no la entiendo desde que hago música”.
André: “Yo veo la escena de Barcelona, pero desde el punto de vista del público… es que ahí se consume mucha música y una cosa que noto es la endogamia de la escena… la gente solo va a ver a ‘sus’ grupos… por otra parte la escena gallega esa sí que es brutal”. Pol: “Hay muchas bandas en Barcelona que van por libre… que les dan un repaso a los de arriba”.
Un deseo final nos deja claro los íntimos valores de Vuelve Zinc: “Que se reduzca el consumo de carne, que vivamos en un planeta más limpio, que lleguemos a mucha más gente y que haya paz”. Seguramente este deseo final también nos regrese al punto inicial de la conversación. Barcelona, con paz. Que se hable de música y no de fuegos. El altavoz anuncia que vamos llegando a Murcia. Y también a Barcelona, en los sonidos de Vuelve Zinc. |
Vuelve Zinc estará el 15 de noviembre en Jazz Cava (Vic, Barcelona), 21 de noviembre en Café La Palma (Madrid), 22 de noviembre en Teatro Monkey Man (Guadalajara) y el 29 de noviembre en la Sala VOL (Barcelona).
Copyright © 2019 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.