«Azar: el silencio es una de las cosas más poderosas en la música»
[Ricardo Portmán]
Jack White tiene en Carla Azar a la maquinista ideal para la versión femenina de su puesta en directo del Blunderbuss. La baterista, que reparte su tiempo entre White y Autolux, es una de las joyas que se desprendieron del carbón de la mano del guitarrista. Siendo Jack el objeto predilecto de periodistas de medio mundo es realmente sorprendente verlo, por una vez, preguntando en vez de respondiendo. Su estrenó como entrevistador con su volcánica percusionista. No tienen desperdicio las siguientes líneas.
«Jack White: ¿Cómo te sientes cuando entras en un club y ves una batería compuesta por 12 o 15 tambores? ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza?
Carla Azar: No creo que haya visto nada así en el escenario de un club. Creo que mi primer pensamiento sería -espero que sea Keith Moon y que estemos en 1975, y que The Who toquen con él-. Keith llegó a tener tantos en un momento dado. Pero era Keith Moon y podía con ello. Nunca he tocado con tantos tambores en la batería. Me emociona más el minimalismo avanzado con estallidos de caos. No necesito tantos tambores para conseguirlo. Pero, probablemente, me quedaría para ver al batería tocar con ese set.
Cuando toco música, siempre toco para el batería. ¿Para quién o qué tocas tú cuando actúas?
Obviamente depende de qué instrumentos estén sonando en ese momento pero si hay alguien cantando, siempre toco para el cantante. El cantante dicta básicamente cuando tengo que llenar silencios y cómo debo hacerlo. Es algo inconsciente. Donde quiera que resida la mayor fuerza rítmica o melódica, aunque siempre escucho a todos y cada uno. Contigo, Mr White, tu voz es tan increíblemente rítmica, es casi como tocar para otro instrumento de percusión. Lo mismo con tu manera de tocar la guitarra. Es como si tuvieses bajo, batería y guitarra al mismo tiempo, y creases melodías tú solo.
¿Pueden los baterías aprender algo de los ritmos compuestos en ordenadores o en cajas de ritmos?
Pienso que un batería puede aprender de cualquier cosa que es buena, cualquier cosa que te haga sentir bien. Tanto si es hecha por un ser humano, programada por un humano o programada por un programa. Sé que yo lo he hecho. Al margen de todo el rock clásico, blues, rhythm and blues, etc. también escucho mucho hip-hop y música electrónica. Cuando era más joven, supe quién era el batería de James Brown [refiriéndose a Steve Reid] a través de Public Enemy. Tomaban muchas muestras suyas y las programaban en bucles. Me enamoré de todos los aspectos del proceso. Programar ritmos para las canciones es una forma de arte real. Definitivamente me inclino hacia los sonidos de batería sintéticos cuando hablamos de programar. Aphex Twin es un buen ejemplo. Richard D. James probablemente no toca la batería pero compone esos extraños ritmos que le hacen sonar de manera única. No necesariamente trato de copiar esas partes rítmicas pero son una influencia en mi manera de sentir que, a su vez, afecta a mi manera de tocar. No sé cuántas veces he escuchado algún ritmo loco programado del que he sacado partido porque es tan original y fantástico que a ningún batería se le hubiese ocurrido. Los ritmos de Autolux están enormemente influenciados por ello. Pero no disfruto de los que toman muestras de sonidos de baterías reales y las programan para que suenen como un batería de verdad. Me saca de quicio.
¿Cómo manejas el silencio?
Para mí el silencio es una de las cosas más poderosas en la música, tanto en el estudio de grabación como en el directo. No puedo contestar a esta.
¿Dónde está la línea en la que un batería está sobreactuando? ¿Crees que es un regla del mundo del espectáculo válida sólo para actuaciones en directo o que es importante también para la grabación en el estudio?
En mi opinión, el batería cruza esa línea normalmente cuando sólo se está escuchando a sí mismo, lo que resulta en un sonido sin sentido. Cuando están restando a la canción, en lugar de añadiendo algo. Muchas veces estos músicos no saben enfrentarse al silencio, tienen que estar tocando todo el tiempo. Me pone enferma. La canción que se toca es la que me dice cuánto o cómo debo tocar. Es siempre el caso. Estoy segura de que no puede ser enseñado. Normalmente los que exageran la batería en un mal momento o, incluso, en momentos adecuados no son conscientes de ello. Es sólo el modo en que sienten o se acercan a la música. Yo veo las grabaciones en estudio y las actuaciones en directo como formas de expresión totalmente distintas. Pero no creo en sobreactuar una canción en ninguno de los dos contextos. Cuánto debes tocar depende de la canción o del feeling que tengas en un momento dado. Me encantan los baterías que hacen todo: simple e hipnóticos, algunas veces, e impredecibles y fuera de control, otras. Y todo lo que ocurre entre medias. Cuando no sabes cuándo va a tener lugar uno de esos momentos, aunque hayas visto a ese batería o a esa banda más veces. Me gusta la música o las bandas que ‘abonan el terreno’ para que esas cosas ocurran.
¿Qué rudimento tamborileas en el volante mientras conduces?
Confieso honestamente que nunca lo hago. Pero tú me enseñaste un rudimento este año y no me creía que existiese, por el nombre que tenía. Creía que te lo habías inventado, el Ratamacue.
Sé que te encanta Mitch Mitchell tanto como a mí, ¿cómo crees que sería considerado si empezase a tocar este año por primera vez?
Me encanta Mitch Mitchell. Creo que sería considerado un batería extraordinario, si fuese tan fantástico como lo era con Jimmy Hendrix. Pero también pienso que necesitaría estar en una gran banda de nuevo. Yo solo puedo dar lo mejor de mí, incluso que alguien note mi presencia, cuando toco con grandes músicos. Músicos que son mejores que yo.
¿Cómo te sentirías utilizando los dos pies con bombos teniendo en cuenta que utilizas las dos manos con cajas?
Estoy segura de que me estás preguntando si acepto tu oferta de darme tu set de bombos dobles Ludwig. Sí, me encantaría, ¡gracias! Dave Lombardo, de Slayer, es probablemente el mejor del planeta Tierra usando dos pies con bombos. Es alucinante cuando toca ritmos rápidos. Supongo que yo me sentiría genial usando los dos pies. Únicamente lo he probado alguna vez mientras grababa y uno de los bombos era, en realidad, un cubo de plástico grande.
Por último, ¿todavía quieres que sigamos siendo amigos?
Por supuesto que sí.»
Fuente: Tom Tom Magazine