La piedra angular de RHCP en su entrevista más personal
Michael Balzary AKA Flea es probablemente el mejor bajista de los últimos veinte años. Como parte fundamental de los Red Hot Chili Peppers ha escrito un nuevo lenguaje para el instrumento palpitante de cuatro cuerdas. Adrenalina y temple, eso es lo que resume a Flea. Polifácetico como nadie (toca también la trompeta, actúa, reune fondos para causas benéficas) concedió una entrevista personal e íntima al periodista William Goodman de Spin Magazine. Les dejo la conversación que sostuvieron en 2011.
Spin Magazine: Se van a cumplir cinco años desde el lanzamiento del último disco de los RHCP, Stadium Arcadium. ¿Estaba previsto que el período de inactividad durara tanto?
Flea: Sí. Estaba planeado. Yo promoví eso. Realmente necesitaba alejarme de la banda. Había llegado a un punto en el que sentía que no podía cumplir mi función (dentro de la banda) y que no lograba divertirme. Más allá de que sintiera que habíamos hecho una buena grabación o unos buenos recitales, y que estábamos honrando nuestra posición en el mundo del rock, quise alejarme de todo para darle al grupo la oportunidad de sobrevivir. Fue muy beneficioso para mí haber tenido este «tiempo libre». Estudié música durante un año en la USC (Universidad de California del Sur), y esto fue algo que me desbloqueó varias puertas en todo lo relacionado a mi relación con la música. Estos días de alejamiento hicieron que realmente empiece a apreciarla (a la música), y también me hicieron dar cuenta de cuanto lo quiero a Anthony (Kiedis, el cantante de RHCP). El tipo es mi hermano. En esos días supe cuanto significaba para mí el hecho de continuar tocando con él y con el resto de la banda.
SM: Y el guitarrista John Frusciante abandonó (la banda)…por segunda vez. ¿Por qué?.
F: No hay sólo un motivo de su alejamiento. Él simplemente no quería seguir tocando en conjunto. Quería hacer cosas por sus propios medios, sin tener que soportar la dinámica de una banda, nuestra dinámica. Estoy agradecido por el tiempo que John compartió con nosotros. Fue un tiempo increíble. Estuvimos muy unidos en esos días, fue una experiencia «de mucha creatividad», y estoy agradecido por eso.
SM: ¿Está terminado el nuevo disco?
F: Sí, ya lo terminamos. Realmente estamos cerrando un gran proceso de trabajo, estoy contento con todos los que colaboraron en esto. Es algo verdaderamente nuevo y dinámico. Hemos encontrado una nueva cara de nosotros mismos.
SM: ¿Cómo es eso?
F: Bueno, la gran diferencia es que John no está más con nosotros y que ahora el guitarrista es Josh Klinghoffer. A pesar de que Josh ya era parte de nuestra «familia», ya que grabó con nosotros y nos acompañó en nuestra última gira, es un músico muy distinto a John. Y por ese motivo, el sentimiento de la música es muy distinto también. John es un guitarrista virtuoso, que puede hacer lo que quiere con la guitarra. Es increíble, y estoy enormemente agradecido por sus contribuciones a la banda. Y Josh es un guitarrista sutil, que compone y toca con muchos otros instrumentos. No es el típico prototipo de Guitar Hero.
SM: Y eso conlleva un cambio en el estilo de composición con respecto al que venían usando hasta ahora…
F: Correcto. Antes, solíamos juntarnos a «jamming», y Anthony agregaba la parte vocal después. Ahora es todo muy diferente. En mi caso particular, estaba muy acostumbrado a la manera de componer de John, por eso me tomó bastante tiempo entender el modo en que Josh «interactuaría» con lo que yo hiciera. Era algo como «Espera, pensé que ibas a llegar con esa composición que encaja perfectamente con lo que yo estaba haciendo y que iba a quedar todo terminado». Además Josh también hace unos lindísimos coros en este disco.
SM: ¿Como fue que tu tiempo de estudio musical cambió tu relación con la banda?
F: Cambió notablemente mi habilidad como compositor. Estudié todo lo relativo a los acordes y empecé a tocar el piano. Para esta grabación compuse mucho de mi material en el piano. Anteriormente solía componer casi todo con el bajo. Ahora en el piano estoy componiendo los acordes, el ritmo, la parte de bajo, y la melodía. Es un aporte mucho mayor de parte mía hacia el trabajo grupal. Muchas de estas canciones fueron transformadas a un estilo rockero posteriormente al momento en que fueron compuestas. Hay una diferencia enorme entre el proceso creativo y lo que queda en el producto final. Tiene el particular sonido violento del rock pero es realmente «funky». Hay algunas canciones hermosas y profundas que pueden conectarse con el corazón de la gente. Anthony canta sobre algunos de los grandes dilemas para los seres humanos.
SM: ¿Cómo cuales?
F: Sobre la vida, la muerte y la traición, y su relación con el mundo. Es algo mucho más profundo que lo de nuestros anteriores discos. La vida y la muerte son cuestiones muy complejas. Cada uno de nosotros en la banda ha crecido y ha seguido reinventándose y convirtiéndose en un mejor músico, y colectivamente también logramos ese objetivo. Nos vimos forzados a eso.
SM: ¿Pasó algo que los haya empujado en esa dirección?
F: Sí. El primer día que nos juntamos a tocar con Josh después de tomarnos dos años libres, nos enteramos de que un amigo nuestro muy cercano había muerto. Empezamos a improvisar y creamos una canción que está en la grabación final, llamada «Brendan`s death song», que habla sobre ese amigo nuestro, Brendan Mullen. Improvisamos y salió. Fue un momento conmovedor para todos. Fue emocionante.
SM: ¿Y eso marcó el tono del álbum?
F: Algo así. Somos la clase de banda que tiene ideas sobre lo que quiere hacer y sobre lo que estamos logrando, pero en realidad son cosas que se nos ocurren una vez que estamos trabajando juntos. Es sobre lo que saldrá naturalmente de lo que somos en el momento.
SM: Escuché que el disco también tiene influencias de la música africana.
F: Indudablemente. Todos nosotros amamos siempre la música africana. Durante nuestra carrera hemos tocado algunos ritmos africanos, pero nunca hicimos nada elaborado con eso. Josh y yo viajamos a través de Etiopía con un grupo llamado Africa Express, que organizaba Damon Albarn (integrante de Blur, y creador de Gorillaz). Todas las noches escuchábamos música e improvisábamos con otros músicos. Etiopía es un gran país, un hermoso lugar. Es por eso que hay algunos rastros de ritmos africanos en nuestras nuevas canciones. Una de estas canciones se llama «Take me home». Contiene un verdadero sentimiento de todo lo relativo al África. Y hay otra llamada «Etiopía». Estoy muy agradecido a Damon por haberme hecho conocer todo esto. Realmente amplió mi visión de la humanidad.
SM: Pienso que la imagen de Etiopía es diferente a como mucha gente se la imagina.
Todo lo que sabía sobre Etiopía lo saqué de unos pocos discos que me gustaban, y de lo que leí sobre la hambruna. Pero llegas al lugar, y es otro mundo. Está repleto de arte, y música, y poesía, e intelectuales y escritores. Todo tipo de personas. En una ciudad llamada Harar hay una mezquita justo al lado de una iglesia cristiana, y todo el mundo se respeta. Son muy religiosos, pero también muy tolerantes. Estaba caminando por la ciudad con un etíope, y en un momento él quiso hacer sus necesidades. Entonces fue hasta una casa cualquiera del barrio, tocó la puerta, y el dueño de casa lo dejó entrar sin problemas hasta su baño. Eso en L.A. no pasa. «Discúlpame, Arnold Schwarzenegger, ¿puedo usar tu baño?».
SM: Hablando de cosas extrañas, recientemente corriste una maratón. Suena doloroso.
F: Lo hice para aportar dinero a mi academia musical sin fines de lucro, el Conservatorio Musical de Silverlake. El costo económico para correr es muy alto, por eso siempre trato de conservar algo de plata para esas cuestiones. Además leí ese libro llamado Nacido para correr, y quedé fascinado con todo esto del atletismo. Y eso que nunca había hecho nada de eso en mi vida. Me entrené mucho, corrí la maratón, y fue sorprendente. El entrenamiento fue divertido y la carrera fue una catártica y hermosa experiencia. Fue duro, ¡pero me encanta la dureza!. No en el sentido de entrar en peleas físicas o algo así, sino por el hecho de que me gusta trabajar mucho el cuerpo. Un par de veces me esforcé demasiado y me lesioné. Pero después de correr algunas veces, tu cuerpo se empieza a acostumbrar al esfuerzo. Sentía que estaba ejercitando partes del cuerpo que no sabía que tenía. Permití que algunas cosas del universo fluyeran a través de mi cuerpo, y eso me abrió de una manera muy gratificante. Estuvo lloviendo durante toda la carrera, estaba helado. Pero eso fue una motivación. Si no estuviera preparándome para la gira en estos días, seguramente estaría entrenando para otra de esas carreras.
SM: ¿Escuchas música mientras entrenas?
F: Nunca. No me gusta hacer eso. Mis sentidos en ese momento ya están sobreexcitados. El palpitar de mi corazón, mis pasos, corriendo por este cañón acá en Malibú, los pájaros, los animales, las vistas. Ya es mucho. Es una cosa hermosa.



