Su nuevo recopilatorio Grrr! sobrevuela el mercado navideño
Con motivo de cumplir su cincuenta aniversario, Los Rolling Stones van a publicar un enésimo recopilatorio. Esta noticia, unida al hecho de que van a sacar dos nuevas canciones, le ha dado la vuelta a las ondas y las rotativas de medio mundo. Pero, ¿qué tan necesario es un nuevo recopilatorio?. El siempre productivo mercado navideño y la excusa de su aniversario fueron motivos suficientes para que Jagger y compañía se animaran a quitarse las telarañas.
Este lanzamiento, llamado muy apropiadamente Grrr!, tiene una portada realmente llamativa (ellos que suelen elegir las peores de sus portadas para los «Greatest Hits»). Cincuenta temas (en el formato estándar) de todas sus épocas. Las elecciones, las obvias. Los hits de siempre. Brown Sugar, Jumpin’ Jack Flash, Start Me Up, Angie; como si nadie las tuviera en varios formatos y lanzamientos. Con, nuevamente, demasiadas concesiones a temas de su menos creativo período tardío (no comprendo que pintan aquí Highwire, She Was Hot, Undercover of the Night o Harlem Shuffle).
Un lanzamiento dirigido a los nuevos oyentes, si es que hay alguno que nunca los haya oído. Para los puristas, lo único salvable en el terreno de las rarezas, son los bonus tracks del vinilo de 7″, con temas del IBC Demo y en la BBC (Diddle Daddy, Road Runner, Mona y Cops and Robbers de McDaniel; Bright Lights, Big City y Honey What’s Wrong de Jimmy Reed; I Want To be Loved de Dixon, You Better Move On (Alexander) y Route 66 de Bobby Troup).
La gran novedad, dos tracks inéditos. One More Shot, que aún no ha sido difundido y Doom and Gloom. Esta última pista ha venido acompañada de un video efectista de excelente factura. Con una producción sobresaliente de Don Was y algunos riffs marca de la casa, el tema sólo logra disimular tenuemente el hecho que hace años que nuestras majestades satánicas han perdido la chispa, el empuje y las ganas de destapar el tarro de las esencias Stone. Doom and Gloom es comercial, es agradable, merece un aprobado justo y es totalmente lineal. Una letra entre política y adolescente. Tal vez demasiado inmadura viniendo de un experto en calaveradas como Mick Jagger. El consuelo es que pudo ser peor.
Los felices compradores decembrinos se darán banquete. Nuestros entrañables Jagger, Richards, Wood y Watts tendrán su paga extra de Navidad. Y como no, los fieles de siempre volveremos al estante de los discos a por el Let it Bleed, el Exile on Main St. o el Beggars Banquet. Así es la vida.
Copyright © 2012 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.


