Soda Stereo: mójate los labios y sueña (primera parte)

Volviendo la vista hacia su discografía al completo




Soda Stereo ocupa un lugar destacado en la iconografía del rock latinoamericano. Capaces de arrastrar masas y de llenar las listas con éxitos en altorrelieve. El poder de este triunvirato, formado por Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, supo aunar, como nadie lo había hecho antes, el arte con lo comercial, sin perder credibilidad ni venderse por ello. Cerati, estudiante de publicidad al formarse el grupo, supo usar sabiamente las herramientas de la comunicación para forjarse como uno de los principales compositores de su generación. Encontró su álter ego ideal en Zeta Bosio. Bajista supremo, compositor y cómplice perfecto para Cerati. La tercera pieza del puzzle, Alberti, fue blanco de críticas despiadadas, al principio de la carrera de la banda, por sus habilidades percusivas. El tiempo sería justo con Charly y callaría a sus detractores. 

La discografía de Soda Stereo es un vergel de creatividad, profundidad lírica y capacidad de adaptación a las nuevas tendencias. En sus inicios más identificados con la estética y sonidos new wave a lo The Cure (inevitable pero acertado por aquellos tiempos) fueron evolucionando hacia un estilo más universal, sin perder esa impronta argentina que los hacía únicos.

He aquí un compendio de todos sus trabajos de estudio, que en esta primera entrega, comprende sus cuatro primeros discos. 




Soda Stereo (1984)

Su debut estuvo marcado por un tiempo de estrecheces y de crítica en sus letras a la superficialidad de la sociedad argentina del momento. Los sonidos a lo new wave enmarcaban temas que pasarían a ser clásicos casi desde el primer día. La producción de Federico Moura enfatizaba el uso de eco en la guitarra y sonidos sintetizados en la base rítmica. Una muestra de la situación de Soda en ese momento es que el disco se presentó, en directo, en el subsuelo de un local bonaerense de comida rápida llamado Pumper Nic. Los días de los grandes recitales en Obras o el Rex estaban aún por llegar. Temas claves: Te hacen falta vitaminas. Sobredosis de TV. Trátame suavemente, Dietético.



Nada Personal (1985)

El segundo trabajo de Soda Stereo fue bien recibido por la crítica especializada, por la evolución de su estilo hacia algo más propio y genuino. Acerca de Nada Personal, Cerati decía: «El advenimiento de las cámaras de reverberación y los trucos sonoros de los ochenta. En este disco empecé a aprender a hacer canciones». La inclusión de nuevos sonidos en algunos tracks fue todo un acierto. La intro de jazz de «Estoy azulado», la música andina en «Cuando pase el temblor». Los tiempos estaban cambiando y la banda iba un paso por delante. La presentación apoteósica en Viña del Mar y la grabación de su primer videoclip (Temblor) fueron hitos para un grupo que crecía a paso agigantados.  Temas claves: Nada personal. Cuando pase el temblor. Juego de seducción.


Signos (1986)

El que muchos consideran como su segundo mejor disco, Signos, se iba a titular en principio Final Caja Negra. Fue producido por Soda y terminó por encumbrarles a lo más alto de la fama en el continente. Este disco estaba marcado por el estado anímico de sus integrantes, que a pesar del éxito, se sentían lejos de los ideales artísticos que buscaban. Esto se reflejó en las letras más profundas de Cerati hasta ese momento. Tanto impacto causó el contenido de la placa, que no hizo falta la realización de clips promocionales para sus canciones. La gira de Signos los llevó a doce países, incluyendo Estados Unidos, estableciéndolos como referentes culturales a nivel global. Temas claves: Signos. El rito. Final caja negra. Persiana americana.


Doble Vida (1988)

Su cuarto álbum se considera la frontera entre el pasado y el futuro de Soda Stereo. Cambiaron de aires y productor para su grabación. En Nueva York, con Carlos Alomar al mando, crearon un disco elegante, con un sonido muy pulido y ecualizado (muy cercano al Bowie de Let´s Dance) y unas composiciones soberbias. Cerati decía que si no fuera por Alomar el disco hubiera tenido un sonido a lo Canción Animal. En cambio, la banda tiró hacia el poco explorado territorio del funk en algunos tracks. El trío ya demostraba una maestría total en la interpretación, superándose totalmente y preparándose para la revolución que estaba por venir. Temas claves: En la ciudad de la furia. Lo que sangra (la cúpula). Corazón delator.

Continuará…





Copyright © 2012 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.