The White Stripes: Siamo campioni del mondo

The White Stripes: Siamo campioni del mondo

Esta es la historia de ‘Seven Nation Army’

[Ricardo Portman] @ecosdelvinilo | @ricardoportman_

No se utilizaron computadoras durante la escritura, grabación, mezcla o masterización de esta grabación y ninguno de los equipos de grabación fue más reciente que 1963”. Una declaración de principios en toda regla la incluida en las notas y los sonidos de Elephant, cuarto álbum de The White Stripes. Esta placa del 2003 iniciaba no con un himno, sino con EL himno generacional: Seven Nation Army.

En enero del año 2002 Jack White pernoctaba en el Hotel Corner en Melbourne, Australia, en plena gira con The White Stripes, cuando compuso ese riff inicial, sudoroso y reminiscente al primer movimiento de la quinta sinfonía de Bruckner. Se lo enseñó a Ben Swank, ejecutivo del sello This Man Records, pero éste no se impresionó con lo que escuchó. El propio Jack no estaba muy convencido, así que decidió reservar este riff en caso de que alguna vez fuese requerido para componer una canción para un film de James Bond. 

Posteriormente en abril de ese mismo año Jack White cambiaría de opinión y decidió completar la composición de Seven Nation Army (un juego de palabras por su mala pronunciación del “Salvation Army”) para convertirla en una canción con entidad propia. Se recluiría en los Estudios Toe Rag en Hackney, Londres, donde grabaría las partes de “bajo” modificando el sonido de su guitarra Kay semiacústica conectándola a un pedal Digitech Whammy. Con este sonido profundo y bronco enlatado lo demás sería coser y cantar.

Curiosamente su sello no recomendaba el lanzamiento de Seven Nation Army como single, prefiriendo There’s No Home For You Here. Afortunadamente imperaría el sentido común y se publicaría Seven nation Army, con In The Cold, Cold Night como cara B, el 7 de marzo de 2003. Tras esto llegaría la aclamación universal, una ola que llevaría en volandas a The White Stripes a estar en boca de sus seguidores en cientos de conciertos y en miles de eventos deportivos, donde Seven Nation Army era el glorioso sonido de la victoria, siendo el big-bang de esta conexión White-deporte el triunfo de Italia en la Copa del Mundo de fútbol del 2006 y la adopción de los tifosi de ese riff de siete notas nacido en Australia, adaptándolo para dar el do de pecho: “Siamo campioni del mondo”.

Sobre el autor del artículo:

RICARDO PORTMAN: Fundador y editor de Ecos del Vinilo, es periodista y crítico musical, criado y alimentado por el rock n’ roll; creció a la vera de The Beatles, los Stones, The Doors, Pink Floyd y Queen, compañeros de viaje que fueron nutriendo el banco de datos de una mente que siempre se ha movido en acordes, estrofas y vinilos. – @ricardoportman_ | @ecosdelvinilo

Copyright © 2025 Ecos del Vinilo. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.