Les contamos su concierto del pasado 12 de febrero en la sala El Sol de Madrid
[Laura Vitalia] @ecosdelvinilo | @masqueruido – @vitalialau
El pasado sábado 12 de febrero tuvimos la suerte de acudir al concierto de Venturi + Los Flamingos en la madrileña sala El Sol. Echábamos de menos la música en vivo, por diversas circunstancias, no habíamos cubierto ningún concierto desde noviembre del año anterior así que ¡Teníamos mono de música en directo! Y para calmar este síndrome de abstinencia ¿Qué mejor droga que las guitarras explosivas de Venturi o el pop de Los Flamingos?
La noche comenzó con el quinteto navarrico abriendo con su tema “LUCHANDO CONTRA EL INFIERNO” ante un público un tanto tímido. Continuaron con “QUERERNOS A DESHORAS” y sus envolventes teclados, una delicia escucharles tocar. A medida que se sucedían las notas, el ambiente en el público cambiaba y terminó por entregarse al completo a la música de Los Flamingos. Llegó entonces la hora de “VEN” y “SALTO AL VACÍO”, ambas de su último EP. Fue sin duda uno de los momentos más destacados de la noche ver al público coreando ese “tengo que confesarte que ya no tengo miedo a olvidarte” como si de una canción épica de película norteamericana se tratara.

Este concierto no sólo era especial para nosotros sino también para el batería del grupo que, como bien explicó Néstor Gayarre (voz y guitarra acústica), se incorporaba tras una lesión en la rodilla que le había dejado meses sin poder tocar. Continuaron con una animada versión de “LAURA NO ESTÁ” para dar paso a uno de los mejores temas de su EP “EL GRAN CAÑÓN” que interpretaron con Dani Durán (voz y bajo de Venturi). Emanaron una fuerza desgarradora, dándonos un pequeño aperitivo de lo que después de avecinaba. En la recta final, volvió la sensación de grandiosidad con “ALGO”, “SALIR CORRIENDO” y “VOLVER A CASA”. “Ya sé que no podré volver a casa” cantaba Néstor, desde luego su entrega durante el concierto fue absoluta, al igual que la del resto de la banda. Consiguieron transmitir su pasión por la música a todos los presentes. Cuando parecía que abandonaban el escenario culminaron su espectáculo con “REYNO”, broche final perfecto para un grupo que se comió el escenario y brilló con luz propia.

Sin embargo, esto no había hecho más que empezar. Tras Los Flamingos, llegaba el turno de Venturi, el plato fuerte de la noche. El trío madrileño jugaba en casa y se esperaba una gran goleada. Una sala El Sol abarrotada y un público con muchas ganas de rock les esperaban. Podemos afirmar que escuchamos aquella famosa frase de “Que empiece ya, que el público se va…”.
Envueltos en una nebulosa de humo blanco Venturi comenzó con “ESTAMOS VIVOS” con Lucas Olazabal a la guitarra, Jonás Batuecas a la batería y Daniel Durán en la voz y bajo. Una entrada potente donde las haya, sentando precedentes de lo que nos tenían preparado. Continuando con la presentación de los temas de su segundo disco titulado “No puede ser peor” siguieron con la canción “PASTILLAS PARA SOÑAR”. Le sucedió un pequeño viaje al pasado con “VIENEN A VERNOS” y “MI ESTÚPIDA OPINIÓN”, temas de su anterior álbum. La potencia emanaba de las manos de Lucas, Jonás y Dani. Sin embargo, el momento álgido de la noche llegó con su famosa cover de “TRANQUILISMO” de C.Tangana.
En este momento podemos asegurar que el “efecto Venturi” cobró un nuevo significado. Un público enloquecido gritaba la letra de la canción a pleno pulmón acompañando la garra y el nervio de la banda. Venturi derrocharon arte y chulería, vamos, puro estilo castizo.
No habíamos llegado ni al ecuador del concierto y ya había un ambiente de éxtasis en la sala, pero Venturi no defraudó y continuaron dando caña a la noche. “WOMAN” fue el siguiente tema que tocaron. Tras unos sentidos agradecimientos se produjo el cambio entre el batería y el guitarrista. ¿Es curioso eh? Lucas y Jonás tocan ambos instrumentos, hecho que surgió de la más absoluta necesidad, y di que sí, que son tres pero valen por treinta. “VÁMONOS AL CENTRO” y “CUÁL ES MI SOCIO” fueron los siguientes temas interpretados, cabe mencionar que de una manera exquisita, ni rastro del cambio. Aquí estaba el rock que tanto esperaba el público y una vez más no decepcionaron. A continuación, llegó el turno de “ALEXANDER”, nosotros seguiremos sin saber quién es el misterioso Alexander pero seguro que le pitaron los oídos con todo el público cantando la letra de la canción.
Con “BRUCE BANNER” consiguieron que el público subiera y bajara al ritmo de la canción ¡Arriba abajo y a gritar! Con los primeros pogos de la noche, llegó el turno de “ENCERRADO EN MI CASA” versión del himno punk Autosuficiencia de la mítica banda Parálisis Permanente. Ahí sí que la locura invadió al público por completo, la fuerza y la energía que irradiaba la banda eran arrebatadoras. El final vino con una insolente interpretación de “PARO MI CABALLO” pero tras las súplicas del público y a pesar de que ya tenían que abandonar la sala, tocaron “SIGO EL PLAN” y “DARVEIDER”. Un colofón final de enajenación. Ni si quiera podemos explicar con palabras lo vivido en el concierto del sábado, únicamente presenciando un directo de Venturi se puede entender lo que hoy hemos escrito aquí. Son hipnóticos.
La verdad que da gusto volver ver las salas de conciertos a rebosar (dentro del aforo permitido por la legislación) y con un público dispuesto a disfrutar de la libertad de sus movimientos.

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