Crítica | Love of Lesbian: El circo nunca abandonó la ciudad

Crítica | Love of Lesbian: El circo nunca abandonó la ciudad

[Guillermo Rodero Larraz] @ecosdelvinilo | @GuilleRodero

Vértigo. Vértigo es lo que da hacer una crítica sobre Love of Lesbian. De momento, intentemos definir al coloso. Con más de 25 años a sus espaldas, se han convertido en algo más que una banda. Una banda sólo hace canciones, da conciertos y saca discos, con mayor o menor fortuna. Aquí no. La banda de Sant Vicenç dels Horts es más que eso. Las portadas, la actitud y, sobre todo, las canciones. Lo más parecido que se me ocurre es la expresión “El circo ha llegado a la ciudad”. Lo que ocurre es que aquí el circo nunca se fue, simplemente nos contrató como parte del espectáculo. Todo el mundo es bienvenido, las rarezas son festejadas y la vida sigue. Eso es Love of Lesbian.

En su último lanzamiento, Viaje épico hacia la nada (V.E.H.N), encontramos muchas dosis de esto y se demuestra que el tiempo no pasa para cierta gente. Al menos, para la banda liderada y a la que pone voz Santi Balmes. Este, su décimo disco, no da una sola muestra de flaqueza o deterioro. Mantienen el mismo espíritu que en sus primeros trabajos, pero con una maravillosa y absoluta madurez musical. Y las letras…¡Ay, las letras!. ¿Cómo mezclar surrealismo, romanticismo y discursos cantados? La fórmula la tenéis aquí. Sin abandonar la filosofía de sus textos, como podemos ver en las innumerables metáforas de “Viento de oeste”, pueden bajar al barro y demostrar que la poesía puede escribirse de muchas maneras. Esto último se ve claro en “Sesenta memorias perdidas”, para mí el buque insignia de esta maravillosa flota que es el disco, y su desoladora frase: “Pero, ¿qué hacer cuando tu corazón está fatal de la puta cabeza?”.

Hasta ahora no ha habido una sola crítica negativa, pero es que me es imposible. Cuando se habla de un grupo tan característico y diferencial, las posiciones intermedias no existen. Al menos si los has escuchado. Si estás dentro, estás muy dentro. Esto se agrava si tienes en cuenta que suenan a lo que tienen que sonar siempre. Suenan a Love of Lesbian. Un claro ejemplo de esto es “Viaje épico hacia la nada”, que además de ser uno de los adelantos previos al disco y de poner nombre a este último, es el tarro de las esencias de la banda barcelonesa. Guarda su sonido, así como la Caja de Pandora mantenía la esperanza en su interior. El registro puede cambiar algo con la calma y las cuerdas sobrerepresentadas de “El mundo”. Pero claro, precisamente mal no les sale.

No es muy común en sus discos que haya colaboraciones, pero por lo visto, entre discos pandémicos y experimentos sociales polémicos han tenido tiempo de grabar algunas. Con Cristina Martínez, vocalista de Columpio Asesino, endurecen el discurso y las formas para dar lugar a “Catalunya bondage”, a medio camino entre el underground y el punk trasnochado. La segunda, la firman con Enrique Bunbury, clásico de la música en castellano, y se titula “El sur”, pegadiza y con frases exquisitas. Cuando el espectáculo afronta su final y las luces palidecen, suena “El paso”, última canción del disco. Tranquila y preciosa. Sabe a trabajo bien hecho. Sabe a la satisfacción de un público entregado. Sabe a aplausos. Luces fuera, telón abajo. El circo se ha instalado en la ciudad.

Copyright © 2021 Ecos del Vinilo. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.