The Rolling Stones: Parachute Woman, will you blow me out

The Rolling Stones: Parachute Woman, will you blow me out

Keith Richards: “Tenía esa extraña sonoridad que recuerda a una mosca o un mosquito en la oreja”

[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo 

Olympic Sound Studios, Londres. Primera mitad de 1968. The Rolling Stones se embarcaban en la grabación de un tema que confirmaba el retorno a sus orígenes blues-rock, tras la desafortunada incursión del año anterior en la psicodelia. Hablamos de los días de la gestación del álbum seminal Beggars Banquet y de una de sus canciones más idiosincrásicas: Parachute Woman. Keith Richards: “Parachute Woman, tenía esa extraña sonoridad que recuerda a una mosca o un mosquito en la oreja. La enlatamos en dos tiempos, tres movimientos, mientras que yo me centraba en mis propios problemas, porque aunque había encontrado este nuevo concepto de sonido, no creía que funcionara bien. Mick trabajó en la idea y al final la grabamos”.

Como en las portentosas Jumping’ Jack Flash y Street Fighting Man, Parachute Woman mostraba el creciente interés de Richards en las bondades del magnetófono Philips EL 3302. Lo usó para grabar una pista base con su guitarra acústica, Mick Jagger en la armónica y Charlie Watts en la batería. El resultado se incluyó posteriormente en el multi-pistas en el estudio, con las grabaciones individuales definitivas de cada músico en las pistas libres del 8-track.

La intro la interpretó Keith con su acústica Gibson Hummingbird, así como una pequeña pista rítmica. Luego añadiría los fraseos, cargados de eco, con la Gibson Les Paul Black Beauty. Jagger canta con un suave efecto de delay en la voz e interpreta las partes de armónica, y he aquí uno de los episodios oscuros de Parachute Woman, sobre la posible participación de Brian Jones -con la armónica- en un tema tan cercano a sus propios gustos blueseros. La forma de tocar de Mick, más fluctuante y visceral, le delata ante el más ortodoxo estilo de Jones. 

En la versión de estudio del tema el bajo de Bill Wyman no tenía tanto peso, dejando su fuerza para la performance en vivo y eso se hizo patente en la primera vez que se tocó sobre un escenario, en diciembre de ese año 68, en el Rolling Stones Rock n’ Roll Circus. Brian tocaba la guitarra rítmica -una Gibson Les Paul Goldtop- con tan poca convicción y volumen que Wyman se vio en el trance de llenar muchos espacios con el bajo, especialmente durante los solos de Richards. Parachute Woman no volvería a retomarse para los conciertos hasta el Licks Tour del 2002.

Parachute Woman, en lo lírico, era ideal para Jagger, el frontman libidinoso por definición, y en sus estrofas se explaya en un viva elogio a su apetito sexual: “Parachute Woman ¿me bombearás hasta el final? / mi cola grande solo tiene un deseo, el de mantener un ritmo de cadencia”. Beggars Banquet, el trabajo inicial de la llamada edad de oro de la banda (que llegó hasta el It’s Only Rock N’ Roll de 1974) era en esencia un álbum sobre sexo, de forma literal o figurada, lo cual llevaba a The Rolling Stones, en el año revolucionario del mayo francés, a nuevas alturas (o profundidades, según como se vea) del rock n’ roll satiriaco. Jagger, Richards y compañía nunca fueron para los buenos chicos (y chicas). 

Copyright © 2021 Ecos del Vinilo. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.