“Se desmenuzan sus luces y sus sombras, su obsesión por la guitarra…”
[Teresa Cerón López] @ecosdelvinilo | @terethali
Acreditada por la amistad que les une, la periodista África Egido aborda la figura de Raúl Gutiérrez en su libro, Rulo. Tres acordes y la verdad, desde el prisma que le otorga una charla distendida entre amigos que se conocen lo suficiente como para que entre ellos no existan tabúes.
La meta se logra con creces gracias a un texto que repasa absolutamente toda la trayectoria del de Reinosa, combinando declaraciones a corazón abierto, con datos sobre su vida privada y juicios sobre algunos episodios que en lo musical marcaron mucho al entrevistado, como las páginas en las que se aborda su “divorcio” traumático de La Fuga, la banda de sus amores.
Se desmenuzan sus luces y sus sombras, su obsesión por la guitarra, o la realidad con la que se envuelven la toma de decisiones que atañen a la grabación y producción de sus discos; la charla entre África y Rulo es tan ágil, que no existe el aburrimiento ni hay cabida para deslices puntuales.
El tono con el que se expone la carrera en solitario de Rulo es tan óptimo, que estoy convencida atraerá a nuevos oyentes deseosos de escuchar discos como Señales de humo (2010), A ras de cielo. En directo desde Santander (2011), Especies en extinción (2012) o Una noche en el castillo (2014), desde la perspectiva que otorga conocer la verdad de fondo que se esconde en cada una de estas obras.
Arropado por una banda sonora que marca el ritmo, cada capítulo es un descubrimiento de algo nuevo. Mención aparte merece el archivo fotográfico compuesto por más de una fotografía perteneciente al álbum personal del intérprete, por no hablar del rosario de relatos, escritos desde el corazón, por colegas de profesión que le conocen muy bien: Fito Cabrales, Luz Casal, Dani Martín, Enrique Villarreal “El Drogas”, Kutxi Romero, o Yosi Domínguez rematan la visión que, los fans de Rulo, tenemos del personaje.
Rulo. Tres acordes y la verdad, es ante todo, una conversación profunda. Va mucho más allá de una entrevista o cuestionario alambicado. Es la otra cara del artista. La humana, la diáfana, sin pretender en ningún momento arrimar el ascua a su sardina.


