Entrevista | Pachi García Alis: ‘’No me preocupan las etiquetas, donde no quiero que me metan es en el reguetón”

Entrevista | Pachi García Alis: ‘’No me preocupan las etiquetas, donde no quiero que me metan es en el reguetón”
Nuestra enviada Azul Escolar entrevistó al artista sobre su disco Titulares Indiscutibles, influencias e interioridades creativas



[Azul Escolar] @ecosdelvinilo

Que te consideren el “músico que escuchan los músicos” es algo grande, muy grande. Este cartel dorado lo lleva Pachi García, voz, guitarra y líder del proyecto Alis, quien se define a sí mismo en sus redes como un ‘Cantaugrunge’. 

Con una prolongada trayectoria profesional a lo largo de tres décadas, Pachi es un consumado artesano en las filigranas del soundtrack en el cine español, que le han llevado a ser nominado en los premios Goya por la mejor canción original en el film “De tu ventana a la mía”. Este bagaje le acompaña pero ahora nos ocupa su nuevo disco, Titulares Indiscutibles, donde colaboró de manera destacada Mikel Izal. Pachi es un interlocutor activo, directo, no deja títere con cabeza y su meridiana claridad nos quedó patente en sus respuestas a nuestras preguntas.



Azul Escolar: Empecemos hablando de tu último trabajo, Titulares Indiscutibles.

Pachi García: Titulares indiscutibles es una recopilación de temas de aquí y allí que quería juntar en un solo trabajo, el nombre es precisamente por eso, porque he querido recopilar los Titulares Indiscutibles de mi discografía añadiendo alguno nuevo.

AE: Hablemos de tus influencias.

PG: En realidad no me gusta hablar de ‘’influencias’’ como tal, porque aunque sí que es verdad que todo lo que escuchamos nos moldea y nos afecta, no quiero que mi música suene a ningún otro artista y si en el proceso creativo veo que se está yendo por ese camino corto y lo replanteo.

AE: ¿Y esa música con la que has crecido? 

PG: Bueno, desde chico en mi casa ha habido cientos de vinilos de mi padre, era música de los 60 o 70, desde los Beatles a Neil Young, Led Zeppelin, Chicago… Mil cosas de esos años, también Elton John o Stevie Wonder… Crecí oyendo toda esa música hasta que pude independizarme y elegir lo que quería escuchar, y en ese momento me metí en toda la movida grunge; aunque Nirvana, reconociendo todo su mérito, no estaba entre mis favoritos… Yo era más de Soundgarden. Al final no dejé que la etiqueta del grunge marcase todo lo que escuchaba y acabé descubriendo Ok Computer de Radiohead, que lo cambió todo. Fue el primer trabajo que realmente me rompió los esquemas y me sorprendió muchísimo; pensé que eso no volvería a pasarme ahora que escuchaba cualquier tipo de música desde otro punto de vista, pero me volvió a pasar con el primer trabajo de Bon Iver.

AE: Hablando de etiquetas, como músico del panorama actual ¿Crees que se puede sobrevivir sin ellas? 

PG: Las etiquetas tienen sus pros y sus contras, yo las veo un poco como fronteras y creo que quitan libertad. Me parece que dentro de la música en general casi todo se puede dividir entre pop o rock, y dentro de esos dos grandes géneros puedes poner el estilo que prefieras. Personalmente no me importa que me etiqueten como rock, pop, a veces me etiquetan como indie… Donde no quiero que me etiqueten nunca es en el reguetón, pero porque no me interesa una mierda su mensaje.





AE: Entonces, si hay que elegir, ¿Te quedas con ‘Indie’?

PG: Bueno, más que indie, independiente… Pero porque cuando empezó esa etiqueta parecía que sólo entraban en el saco músicos que no sabían cantar y los que sí sabíamos nos quedábamos fuera. En realidad me da un poco igual, siempre me he considerado independiente porque no he estado dentro de una compañía que me diga cómo tengo que hacer las cosas, más bien he hecho acuerdos una vez mi producto estaba terminado. 

AE: Como productor, compositor de bandas sonoras y líder de tu propio proyecto, ¿Estas diferentes perspectivas se complementan de alguna forma? ¿Ves tus temas como la banda sonora de un momento de tu vida por ejemplo?

PG: En realidad siempre me lo han dicho, la madre de mi hija es actriz y he tenido muchos amigos de ese mundillo; en estos 10 años metido en ese ambiente siempre me han dicho que mis canciones son muy visuales, que tenían una imagen clara de ellas sólo oyéndolas. Es probable que por eso haya hecho colaboraciones tanto en cortos como en largometrajes… En realidad, casi diría que siendo mi pasión la música, casi me gusta más el cine; pero porque lo veo redondo, completo. La imagen con la música es lo perfecto. Siempre que escucho una canción que me flipa quiero ponerle una imagen y busco en youtube algo en directo que me transmita eso que me están contando. La música está bien, claro, pero la música y el cine juntos en mi opinión es lo más maravilloso que hay en el arte en todas las facetas. Aunque cualquier tipo de producción cultural me gusta, un buen libro, la poesía, el cine… Pero que esté viendo una película y me toquen la fibra sensible con la banda sonora es lo máximo.

AE: En ese caso, ¿Hacer tu propia ‘’película’’ con distintos videoclips o algún tipo de álbum completo con más contexto cinematográfico sería algo que se ajuste a tus planes?

PG: Bueno, no es que no lo haya pensado pero el problema del cine es que es caro. Yo tengo recursos y tengo la pasión y los experimentos pero para hacerlo bien tendría que invertir mucho dinero… Pero esto me recuerda a una anécdota, un día que conocí a José Luis Cuerda, director de mi película española favorita de todos los tiempos, ‘La lengua de las mariposas’. Me encontré con él de casualidad en una entrevista y claro, me acerqué a hablar con él. Le conté un poco mi experiencia con el cine mientras me escuchaba muy atentamente, y le dije que cuando necesitase un fragmento musical o cualquier aportación que pudiese hacer que estaría encantado de poder participar con él en cualquier película suya; y cuando acabé de hablar me dijo: «¿Y por qué no te hago yo una película para una canción?» claro, ¿Qué le contesto? Ahora me da la risa, pero cuando me dijo esto en la Galileo Galilei me quedé de piedra.

Otra directora hacia la que guardo gran admiración es Paula Ortiz, que confió en mí para ‘’De tu ventana a la mía’’ y ‘’La Novia’’ y me descubrió una delicadeza enorme en el cine que pude apreciar trabajando con ella.

AE: Hablando de  la música actual en general, ¿Qué hueco crees que tiene un estilo tan personal como es el tuyo en este panorama tan ‘’de usar y tirar’’? ¿Crees que es ‘’innovarse o morir’’?

PG: Si hay un público que escucha a mi amigo Mikel (Izal) que tiene letras súper reales e interesantes, hay un público para lo que yo hago. Siempre hay gente que quiere escuchar una batería de verdad, arreglos de verdad, letras de verdad… En muchas producciones que ahora se escuchan en los grupos más jóvenes ni si quiera hay guitarra eléctrica, y eso es preocupante, ¡Es la base de la música moderna! Vale que la batería se pueda tocar de una forma más electrónica con parches acústicos… pero que no haya una guitarra eléctrica o voces reales es realmente preocupante. 

Sobre lo de innovarse o morir, uno de mis mejores amigos Suso Sáez me dijo una vez que no importaba el estilo que hiciese o la época en la que estuviese más reflejado, que lo que tengo que hacer es tratar mis canciones siempre como un músico contemporáneo y usar los elementos que estén a mi alcance.

AE: ¿Crees que ser un autor multimedia (Productor, técnico…) y tener claras ciertas partes del proceso creativo como la producción o los detalles de la composición marca la diferencia en un panorama musical tan lleno de grupos?

PG: Yo la sensación que tengo es que hay una facilidad enorme de grabar, que todo el mundo desde su casa tiene la posibilidad de grabar y no hay un filtro en el que la gente se dé cuenta de si algo está bien o mal hecho- Hay una sobre-información de canciones y de ideas de todo el mundo; que por un lado es bueno, porque la experiencia de la creación es una de las más gratificantes que se pueden tener y por otro no tanto, tendría que haber algún tipo de filtro. Hay demasiada información y llega un momento en el que «hay más cantantes que oyentes«. Como productor me parece que tengo algo más de criterio y a la vez menos prejuicios y más libertad de acción.

AE: Sobre las colaboraciones como con Izal que ya habíamos planteado, traen mucha exposición y parecen ser una combinación ganadora, ¿Te planteas hacer más colaboraciones en futuros trabajos o directos?

PG: Yo no sé cómo agradecerle a Mikel ya… Porque no sólo ha cantado el tema, lo ha hecho suyo. Él cantó el tema, vino conmigo a programas de radio, lo movió como si fuese suyo. Nunca había sentido el cariño y la generosidad de un compañero de forma tan fuerte. Eso no pasa con todos los músicos, Mikel ha sido mánager, publicista, todo… 

Sobre las colaboraciones ya hice en su día un disco, ‘Recopilación de excesos emocionales’ es entero de colaboraciones; de la uno a la doce. Están Miss Cafeína, Iván Ferreiro, Lori Meyers… Lo que pasa que la compañía no hizo nada y ellos tampoco, a nivel de moverlo a no ser que tengas tu propia compañía preparada no es fácil. Mirando al futuro creo que en la colaboración y en abrirse con otra gente está la riqueza… En concreto me gustaría recuperar una versión que tengo de ‘La fuente de chi’ con Zahara que era preciosa y me gustaría hacer Cuando el sol nos dé calambre con Viva Suecia también, que son amigos… 





AE: Ahora cuéntanos un poco sobre esas influencias secretas que has oído y no te representan del todo, que no dirías de primeras, como es tradición en Ecos.

PG: Por escuchar escuchas un montón de cosas que en un momento dado de tu vida te hacen sentir bien o te representan y luego… Yo que sé, Hombres G, Bryan Adams o cosas que lo que han marcado es una etapa de mi vida, en la que además oías lo que te ponían en la radio; Alaska… Pero luego por mucho que hayas llegado a identificarte, a la hora de componer ya si te empieza a sonar a Hombres G sacas el hacha y cortas…

AE: Hemos oído un rumor… Con los directos, ¿No te sientes del todo cómodo?

PG: Yo siempre estoy más cómodo en el estudio. Soy más de estar en mi casa viendo cine o leyendo libros, que siempre ayuda en el proceso creativo… He estado muchos años tocando y ensayando mucho, para mí la improvisación es una falta de respeto. Con esto quiero decir que cuando salgo a tocar puede sorprender porque está muy trabajado, pero es que si no, no salimos. El no querer tocar es más bien porque yo soy un poco más reservado y también he hecho muchos kilómetros como técnico de sonido con otra gente… También es verdad que estar con la oficina, que organizan toda la parte burocrática y quitan esa enorme carga de trabajo me ha ayudado mucho con esto.

AE: Llegamos al final, ¿Algo más que quieras decirle a nuestros lectores?

PG: Bueno, así de promoción hablar de la gira que hacemos ahora con espíritu Ribera, tengo muchas ganas de que la gente venga a escuchar titulares indiscutibles ahí y a ver los festivales en los que estamos, son cinco o seis muy importantes y nos hace mucha ilusión tocar. Por lo demás… podría decir mil cosas pero arreglar el mundo se me da mejor cuando vamos en la furgoneta y nos convertimos en presidentes del gobierno. Eso sí, creo que el cambio climático está afectando muchísimo a los cuerpos y a la gente, siempre me han llamado mucho la atención los cambios de estaciones y ahora mismo están muy extraños, ya no hay primavera ni otoño casi… O empezamos a tirar el plástico donde pone «plástico» o vamos a acabar mal. |


Foto de portada: Noa Delgado






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