Entrevista | The Clods Band: “Es imposible crecer sin el pop”

Tras la euforia de su directo en la Sala El Perro conversamos en profundidad con la banda madrileña



[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo

The Clods Band están en el ascenso a una cima muy especial, la del asentamiento de su propuesta artística, vibrante y libre, donde beben de fuentes sin mitos y con mucha realidad. Son rock, son funk y sobre todo son irreverentes de una forma natural y fluida. Su concierto en El Perro les mostró en la plenitud de sus facultades sonoras actuales, presentando un material inédito que en estudio se enriquecerá.

Lucas Tuya (guitarra, voz), Azul Escolar (guitarra, voz), Miriam Izarra (bajo, voz) y Daniel Calero (batería) son The Clods Band y con ellos pudimos conversar largo y tendido sobre cómo se sienten, cómo componen y cómo viven la música que hoy les pone bajo los reflectores. Están en planes de nuevas grabaciones, más movimientos y ellos mismos nos lo cuentan en una charla directa en el centro de Madrid.



Ricardo Portmán: ¿Cómo está hoy The Clods Band?

Lucas Tuya: Increíble, en un momento increíble! Estamos en el mejor momento… entre la gira, el concierto en El Perro, que queremos empezar a grabar en  noviembre, estamos muy motivados.

Azul Escolar: ¿Anímico? ¡Increíble! Es como una recompensa entre comillas, después de toda la agonía, por así decirlo…

Daniel Calero: ¡Subidos hasta arriba!

RP: ¿Lo habéis tenido complicado?

LT: Sí… semanalmente es bastante complicado por los horarios de cada uno de nosotros que no calzan ni a cuadros… al final nuestros ensayos empiezan a las 11 o 12 de la noche, terminan como mínimo a las 2 o 3 de la mañana, al día siguiente la gente que entra pronto a trabajar o que el día anterior ha salido tarde…

RP: Esto es un acto de fe sobrevivir y sacar adelante una banda…

AE: Fe… pero mucha fe (risas).

RP: Parecen evidentes las influencias, pero quizás no tanto… ¿Cuáles son vuestros referentes más y menos evidentes? Incluso alguno que os dé vergüenza…

AE: ¡High School Musical! (risas) 

LT: Las evidentes son bandas como Pixies, The Clash, Talking Heads, Fratellis, que son una franja donde todos nos movemos en el grupo, los escuchamos y nos gustan, pero luego cada uno…

DC: Cada uno es un color diferente dentro de la banda… yo es que lo que escucho… habrá grupos llevados al extremo de mi gusto que podrían sorprender…

AE a DC: ¿Pero a ti que te daría vergüenza?… ¿Baby Metal? (Risas)

LT: A mi Call Me Maybe me flipa, esa canción me encanta… me la puedo poner en bucle esa canción y se sale mucho de mi registro.

RP: ¿Entonces vosotros no le hacéis ascos a la música pop?

LT: No… el pop al final es los que es, es música popular, triunfa porque a la gente le gusta, y a la gente le gusta porque le mueve, bailas… luego evidentemente hay mucho pop que es francamente lamentable, y luego hay pop que es muy bueno. Es imposible crecer sin el pop… La Oreja de Van Gogh, todo el disco de El Viaje de Copperpot merece la pena, Jarabe de Palo también…

RP: ¿Quién compone?

AE: Solemos componer entre Lucas y yo. Lucas por ejemplo tenía composiciones anteriores que había hecho solo… pero el primer EP lo compusimos más o menos entre los dos…

LT: Luego muchas veces puede ser una idea individual que pongamos en común o algo directamente a dos manos… aunque la raspa del pescado, lo que es la estructura del edificio, la hacemos nosotros luego entre todos terminamos de construir toda la casa.

AE: La batería la pone totalmente Calero, Miriam mete un montón de voces, incluso voces principales aunque luego haga coros.

LT: Nosotros hacemos la masa y luego la pizza entre todos…

RP: ¿En cuáles compositores o estilo de composiciones os fijáis?

LT: Las composiciones en las que más me fijo, que más me gustan, suelen ser bastantes simples, más roots blues, en plan delta blues, son letras más o menos simples pero con una carga por detrás escondida muy grande que no pillas a la primera… parece que están hablando de alguien, de una chica… y la mitad de las veces están hablando del esclavismo.

AE: Yo me fijo más en frases sueltas como “nunca el tiempo es perdido” (ahora estoy mucho con esa frase) y Muse, tipo los coros de The Resistance, hay pequeños detalles de canciones que me trastornan, me obsesionan y de alguna forma están ahí.  

RP: ¿Cómo fue la grabación del EP? ¿Qué tiempo tenían como banda cuando lo grabaron?

AE: ¡Solo teníamos tres meses!

LT: Sí que teníamos cierta parte de trabajo anterior… Dani y yo teníamos mucho tiempo tocando juntos y Broken Window, que está en el primer EP, ya la teníamos desde antes… fueron semanas de trabajo muy intenso, queríamos grabarlo rápido, queríamos tener una muestra de audio para enseñarle al mundo quienes éramos… sobre todo Azul hizo un esfuerzo titánico porque fue la última que llegó, sin saber muy bien al comienzo cual era el rollo…

AE: ¡Sin saber casi tocar la guitarra! (risas)

LT: Hizo un esfuerzo muy grande, ayudó muchísimo con las voces y con los arreglo. Sin ella el EP no sonaría ni la mitad de bien… con mucho stress pero también fue muy divertido… teníamos una semana para grabar, con horas que solapaban, horarios laborales…

RP: Tras escucharles en el concierto, con temas inéditos, da la sensación que el EP quizás no es lo más representativo de The Clods Band hoy. Han crecido mucho…

AE: En el EP queríamos hacer una muestra muy grande de lo que más o menos íbamos a abarcar en todas las direcciones, para luego re-encauzarnos como banda… No es que no nos represente como tal pero no tiene mucho que ver con el camino que hemos tomado.

LT: Hoy incluso las canciones viejas se han vuelto más sólidas… es decir, creo que el primer EP, aunque es una muestra de quienes éramos y somos actualmente, era más una muestra de quiénes éramos individualmente y no había una cohesión de grupo tan grande como tenemos ahora. A fuerza de trabajar tanto tiempo juntos si que cada uno tiene parte del otro, hemos aprendido de todos y hemos creado un sonido que es de todos…

RP: ¿Tenéis planes de seguir grabando?

AE: De hecho íbamos a grabar hace un par de semanas pero con el viaje a Murcia se hizo imposible, así que nos queda solo hablar con el técnico para ir a grabar.

LT: Lo que tenemos seguro es que vamos a grabar en noviembre. Lo que no tenemos claro es si nos vamos a centrar en un siguiente single y grabarlo en dos o tres días en el estudio, o intentar estar una o dos semanas para adelantar las grabaciones y dejar un poco más preparado el disco que queremos lanzar el año que viene.

RP: ¿Cómo plantean los conciertos? ¿Tenéis un trabajo previo para llevar a escena o es espontánea vuestra interacción?

LT: Es nuestra asignatura pendiente (risas)…

AE: Llevamos mucho tiempo diciendo “venga vamos a practicar en plan por minuto, por partes donde algo queda muy chulo.. en este parón hacemos todos así con la guitarra o lo que sea” Eh… no funciona (risas)

LT: Es que al final no lo hacemos nunca… siempre decimos que debemos hacerlo, pero luego a la hora de ensayar nos centramos en otras cosas (o vamos muy cansados porque es de madrugada) y no hay bailecitos que valgan (risas). 

RP: Definen vuestro estilo como Happy Rock. A diferencia de muchas bandas que se inspiran en el desamor, en las rupturas ¿A vosotros os inspira la felicidad? 

AE: Es que lo hacemos de una forma alegre… por ejemplo en We’re All Dead Inside del primer EP la letra literalmente es que Jim estaba enamorado de Kim, pero Kim quería pasar de él y quería dedicarse a la televisión, pero su padre nunca le dio permiso y todos estamos muertos por dentro… pero nos lo tomamos bien porque todos tenemos problemas… o si te rompen el corazón le das otro giro, porque cantar de lo mal que estás al final te pone malito (risas)…

LT: Muchas veces no tiene nada que ver lo que queremos contar con a qué suena… igual queremos contar una penuria pero queremos que suene enérgico y divertido.

AE: También ayuda la distancia, darle perspectiva a la vida.

RP: Es decir, a vosotros os inspira más lo cotidiano que lo trascendente… el día a día…

LT: Sí, y somos más costumbristas en realidad, más de pequeños detalles, más de cosas que nos pasan a nosotros o que le pasan a todo el mundo… por ejemplo Líbido habla de todo el mundo… Coven es un poco más centrado en un sector  de la población…

RP: Lucas háblame de ti como guitarrista. Te escucho muy clásico como intérprete y la Gretsch es una declaración de principios…

LT: Me gustan las guitarras rítmicas, melosas, soy muy fan de Leadbelly, como Robert Johnson. ¡Me encanta Chet Atkins! Esto es lo que me influye  como guitarrista…

RP: Azul, sobre el escenario tu actitud remite a los grandes nombres (Debbie Harry, Joan Jett)… ¿Qué cantante te influye como performer?

AE: De hecho la figura que más me ha influido a poner mis caras raras ha sido mi padre. Cuando coge una guitarra y toca un blues, si le ves la cara lo entenderías de dónde vienen mis gestos. Sí que me fijo en esta chica rubia que canta We are all go the Hell… Ahora mismo también me fijo mucho en una artista argentina llamada Vale Acevedo, que se lo pasa muy bien… para este concierto algo he pillado en ella. Tenía pánico escénico hasta hace nada, de hecho cantaba en un coro, me daba pánico escénico y éramos sesenta (risas)… 

RP: Calero, tu forma de tocar la batería es muy “negra”, especialmente en el trabajo del hi-hat ¿En cuáles bateristas te fijas?

DC: He de reconocer que mis gustos personales más intensos van por el rock que yo llamo “rock de motor”, con esa batería que no para, machacona, con el bombo marcado bien el tempo, me gusta mucho el heavy, y en formaciones anteriores toqué éste genero y me enriqueció, pero luego pasé a un estilo más jazz, en el cual se juega mucho con el hi-hat y de repente había que eliminar ese bombo del medio… y había que darle más color a la batería y jugar con los aros… me influenció mucho Buddy Rich, con ese doble swing que hace… ese abierto en el hi-hat.

LT: El día que le quitamos uno de los toms, porque llevaba dos, casi llora fue como quitarle un brazo (risas)…

DC: Pero eso me hizo evolucionar, porque simplificas en tu cabeza muchas cosas…

RP: ¿Cómo veis la escena rock actual? ¿Cómo la viven y cómo la sobreviven?

AE: Yo tengo un problema con el postureo, porque he ido a conciertos de grupos con “renombrecillo” y que al minuto dos se están tirando al público y el público les acoge y yo siento “No les has dado suficiente para que tires al público y te acoja” es público fiel a ti, y yo quiero que te tires al público en el momento en que el público “ha recibido”… Hay muchísimo postureo y eso me preocupa un poco, aunque hay gente muy buena y muy real pero siento que hay mucha fachada ahora mismo. No se fuera de Madrid, porque lo de Murcia fue extraterrenal, fue otra movida… 

LT: Es difícil porque porque hay muchos sectores, grupos e incluso muchas salas que son como un coto, son tres o cuatro grupos que van a todas las salas y circuitos, tienen sus salas, mueven sus propios conciertos, pero no apoyan a las bandas emergentes y que no se molestan en conocerlas.

No sé en otros lugares pero observamos que en Madrid la gente va a ver al grupo de sus amigos y cuando terminan de tocar se van… no se quedan para ver el programa completo, para darle una oportunidad a todos los grupos. Si solo vas ver a un grupo siento que no te estas interesando en la música…

RP: Para cerrar ¿el rock ha muerto?

LT: El rock no va a morir nunca. Se reinventará, pasará por muchas fases pero ahí seguirá.

DC: No está muerto porque siempre habrá alguien que lo estará escuchando y dando caña… aunque quede solo uno ¡merecerá la pena!

AE: Aunque esté entrando con tanta fuerza todo este ambiente de trap, de rap cansado, de desmotivación de la vida, de tristeza, de frases sin sentidos, aunque eso esté entrando fuerte, sigue estando ahí ese grupo de gente extraña que se siente rara y poco reconocida que sigue escuchando rock. |



Siguiente concierto de The Clods Band: 30 de noviembre en Exit Music (Illescas)









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