The Beatles: Los 53 años de la Revolución Revolver

“Revolver es el big brother del sargento, es la raíz profunda de la ramificación psicodélica de Lucy In The Sky With Diamonds, A Day In The Life y Getting Better”



[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo

Abracadabra, Four Sides to the Circle, Bubble and Squeak, Beatles on Safari, Freewheelin’ Beatles, Pendulum y After Geography fueron varios de los sonrojantes títulos propuestos para un Revolver que bien tuvo que titularse Revolución por su contenido histórico, disruptivo y visionario. En un telegrama enviado a EMI por The Beatles desde el Hilton de Tokio el 2 de julio de 1966 se confirmaría que ´Revolver sería Revolver´. 

El álbum del ácido se le ha llamado y está en lo cierto. Tras la nube de hierba del Rubber Soul (gracias Dylan) llegaría el momento de sacar provecho de la chispa del LSD, sustancia que llegó a las vidas de los Fab Four en la legendaria experiencia del odontólogo en 1965 (su primer viaje con LSD) para Harrison y Lennon -y señoras- la cual abriría en canal la paranoia del primero y la euforia del segundo. Tras explorar las posibilidades expansivas del ácido, durante aproximadamente un año, finalmente decidieron destapar el tarro de las esencias -tal como John destapaba el famoso “tarro” que guardaba en su casa de Kenwood para reunirse con las musas-.

El inicio de la grabación de Revolver (6 de abril de 1966) coincidió con un cambio de ciclo en las estructuras de grabación de la banda. Norman Smith había dejado su cargo de ingeniero para entregarse a la producción de su nuevo descubrimiento (Pink Floyd) y su lugar fue ocupado por un jovencísimo Geoff Emerick, pequeño genio técnico que tendría su bautismo de fuego en la grabación de la trascendental Tomorrow Never Knows. El Dalai Lennon obtuvo el sonido orográfico que quería y desató los últimos nudos que los unían a la vieja forma de grabar discos. 

Revolver también sería el disco de la revolución para George Harrison. El guitarra solista estaba harto de ser tratado como un secundario por Paul y como un imberbe por John; tenía temas nuevos para nadie les prestaba atención, soltó un ultimátum y por arte de magia incluía por primera vez tres canciones en un álbum beatle, que bien pudieron ser cuatro porque la hermosa Isn´t it a Pity (luego en el All Things Must Pass de 1970) también se propuso. Esta ´concesión´ no significó que le permitieran asumir sus labores en los solos con total libertad, siendo un sólido recordatorio del escalafón que ocupaba en el cuarteto que en Taxman su rol fuera asumido por un McCartney desbocado con aquel salvaje punteo raga-rock. El gran logro de George -el cual marcaría el enfoque cultural de los siguientes años- fue la inclusión por primera vez de la música hindú en un álbum pop occidental. 

Paul, a diferencia del Lennon rocker, se movía en el terreno del musical formal, del vaudeville, incluso del soul, lo cual pone sobre la mesa un dato poco conocido: Revolver se quería grabar inicialmente en los estudios Stax, para lo cual se envió a Brian Epstein en marzo de 1966 a Memphis a preparar su llegada. Se llegó hasta a barajar que el productor residente de Stax, Jim Stewart, estuviera a los mandos. Al final nada de esto fructificaría, por lo que terminaron con sus huesos en los viejos estudios de la EMI.

McCartney retomó la experiencia pseudo-solista de Yesterday en Eleanor Rigby (su voz y cuerdas, sin más) y en For No One (guitarra acústica, algo de Starr con las baquetas y la trompa de Alan Civil). Su clásico personal en Revolver sería la celestial Here, There and Everywhere, que fue de las favoritas de siempre su autor y hasta el caústico Lennon admitiría que también era de las composiciones de Paul que más le tocaban. Hablamos antes de soul y lo encontramos en los metales en Got to Get You into My Life, que llevaban en volandas la que para muchos es la mejor toma vocal de Paul en su etapa beatle. El bajista le ponía, como nadie, el alma -nunca mejor dicho-.

Ringo, el bueno de Starkey, quedaría para el Yellow Submarine, ´su tema´, el cual se grabó aprovechando la ausencia de Jorge Martin en un ambiente entre festivo y decadente, con Lennon como maestro de ceremonias y anfitrión de célebres visitantes en el estudio aquella noche: Brian Jones, Marianne Faithfull, Pattie Boyd y hasta Brian Epstein. El trabajo de Ringo como instrumentista se mantuvo en sus estándares habituales, excepto en el single Rain, donde finalmente se desmelenaría con una interpretación soberbia que aun hoy se estudia en las escuelas de música de medio mundo.

En la estación Revolver Lennon ya tenía sobre sí la sombra del atardecer como líder del grupo. Algunos de los temas que aportó palidecían ligeramente ante el material de Paul: Doctor Robert era un corte que ya sonaba un poco pasado de moda en el contexto del disco, I´m Only Sleeping era un tema encantador pero quizás demasiado letárgico  e introspectivo y She Said She Said era evidentemente una canción trabajada a trancas y barrancas, irregular en su estructura, casi un remiendo de última hora. And Your Bird Can Sing y Tomorrow Never Knows si tenían la impronta Lennon y le permitirían sostenerse en la primera línea del grupo, hombro a hombro con el siempre proactivo Paul.

El 5 de agosto de 1966 Revolver se lanzaría en el Reino Unido y decepcionó a los seguidores, lo cual no debería sorprender, comprendiendo el panorama de una masa teenager que esperaba más yeahs y letras edulcoradas (ya Rubber Soul había disparado algunas alarmas en la parroquia). 

Si seguimos escarbando también la hallamos la revolución de Revolver en el hecho que este sería el último álbum beatle con un tracklist distinto en América (le ´robaron´ temas para incluirlos en el LP Yesterday and Today) pero más importante aún es el hito de ser su último disco defendido en vivo, aunque serían poquísimos los temas interpretados, ya que era imposible reproducir lo grabado en Abbey Road.

Se ha escrito, dicho y escuchado de todo sobre el Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band, el considerado por la crítica y público como el mejor disco de la historia, pero los árboles no nos deben impedir ver el bosque: Sin Revolver jamás habría existido Sgt. Pepper´s, y no nos referimos al orden cronológico, sino a la base fundacional del mejor sonido pop que jamás se haya grabado. Revolver es el big brother del sargento, es la raíz profunda de la ramificación psicodélica de Lucy In The Sky With Diamonds, A Day In The Life y Getting Better. Revolver es revolución, en todos los sentidos.









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