“Los jóvenes que crecieron durante los 70 vivían una extraña relación con las máquinas y eso terminó por dar forma a una nueva corriente musical”
[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo
Detroit es la urbe más solitaria de los Estados Unidos, porque desde los sesentas se siguió una política de despoblación ante la amenaza nuclear de la guerra fría. Todas las fábricas fueron llevadas a las afueras de Detroit y con ello se fueron los empleos del núcleo urbano. Quienes se quedaron en la ciudad se sumieron en la pobreza y ello llevó a la búsqueda de sonidos que les representaran, que les sacara de una existencia deprimida. La llegada de la automatización en los procesos industriales cortó con miles de empleos. Los robots ganaban la batalla por el sustento.
Los jóvenes que crecieron durante los 70 vivían una extraña relación con las máquinas y eso terminó por dar forma a una nueva corriente musical, surgida de teclados y cajas de ritmos programables muy básicas, casi primitivas, que les permitieron crear algo llamado el Techno. Tres adolescentes fueron los creadores del género: Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunderson, quienes partieron de la influencia musical de Africa Bambaataa, Kraftwerk y el House de Chicago.
El techno le trajo a la semi derruida Detroit una nueva filosofía, donde las bases rítmicas y los graves eran los caballos de batalla, permitiendo estructurar ritmos hipnóticos que llevaban las mentes de los jóvenes de la tristeza al trance, todo esto sin sustancias ni alcohol, porque nadie podía permitírselo. Las primeras grandes fiestas techno en Detroit se realizaban en las fábricas abandonadas, donde cientos de personas bailaban durante horas.
Juan Atkins fue el originador del techno, iniciando con Richard Davis el duo electrónico Cybotron. Atkins creó el primer sello underground de este estilo, Metroplex, en 1985. Su pista No UFO es considerada la primera canción ortodoxamente techno de la historia (no se confunda esto con la electrónica formal o experimental).
Kevin Saunderson fue el creativo del techno, fue quien liberó a nivel sonoro de los límites de Detroit a esta corriente naciente y la llevó al siguiente nivel. El impulsó el sonido original a lo que se llamó el techno de segunda generación.
Derrick May fue el hombre que sacó literalmente el techno de Detroit. Fue el visionario que en 1987 lanzó Rhythm Is Rhythm y logró llamar la atención del productor londinense Neil Rushton, quien convenció a May que viajara a Londres. Cuando Derrick llega a Inglaterra es cuando descubre que toda Europa estaba bailando Rhythm Is Rhythm.
Es en 1988 que sale el primer recopilatorio oficial del nuevo estilo, ‘Techno: The New Sound of Detroit’, siendo aquí donde Juan Atkins creó el nombre ‘Techno’. Luego llegaría la gran expansión del techno a todo el mundo, especialmente a Berlin, creando la subcultura techno berlinesa.
A partir de 1989 nacería la segunda oleada de la música techno, de la mano de Underground Resistance, produciéndose el cambio musical hacia lo que hoy entendemos por techno: se volvía minimalista, monótono, casi sin melodías. Es en ese momento que el estilo se separaría en dos vertientes: El techno de gran consumo para discotecas y el techno puro, apegado a los sonidos originales. Todo esto dio pie a la gran diáspora del techno, generándose solo en Europa hasta 200 subestilos. El resto de la historia puede verse en directo en las pistas de baile y los festivales.
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