Green Day: 25 aniversario de Dookie

Hacemos una revisión del gran clásico pop punk de los noventas
[Ricardo Portmán] @ecosdelvinilo

1 de febrero de 1994. Salía un disco a la calle que en apariencia era más de lo mismo, ese punk de la bisagra de finales de los ochentas e inicios de los noventas. Dookie era el título y tras su onda expansiva ya nada sería lo mismo para el público afín a ese estilo y mucho menos para el trío que lo creó: Green Day. Hoy son una fuerza de gran calibre en el show business pero en aquel momento, hace 25 años, solo daban pasos hacia un futuro nebuloso como proyecto artístico.

Oriundos de East Bay, California, Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool ya habían sembrado alguna semilla con los moderadamente bien recibidos 39/Smooth y Kerplunk, discos lanzados con Lookout!, un sello de corto alcance. Este no era un logro para ser menospreciados, pero faltaba el gran espolonazo, el cual llegó con el interés, y posterior firma de contrato, con Reprise Records, sello con el cual establecieron una conexión gracias a Rob Cavallo, quien sería el productor de su primer disco con esa casa disquera.

Green Day quisieron desde el inicio evitarse impasses innecesarios con la burocracia discográfica, por lo cual llegaron al estudio (que ellos mismos eligieron a su gusto) con todo preparado y planificado. La banda entregó a Cavallo una demo que sorprendió al productor por el nivel de lo que escuchaba -sabía que había dado con algo grande y diferente-. El grupo grabó en solo tres semanas todo el material (Armstrong no soportaba la idea de ser uno de esos grupos que se enclaustraban en el estudio por meses), siendo muy explícito en el sonido que querían crear, muy seco al estilo Sex Pistols. La primera mezcla no les gustó, por lo que Cavallo tuvo que volver a mezclarlo en los Fantasy Studios de Berkeley, California.

En paralelo a la grabación, el grupo se planteaba título y arte, para lo cual se dejaron llevar por su sentido del humor caústico y escatológico, porque el título inicial del álbum era Liquid Dookie, referido a la diarrea: “Tuvimos una fascinación fecal en esos años”, confesaba Tré Cool en el documental Ultimate Albumsen VH1. Luego el sentido común y las pocas ganas de líos con el sello les llevó a dejarlo en Dookie a secas.

Todos los temas de Dookie fueron compuestos por Billie Joe Armstrong, salvo Emenius Sleepus, coescrita con Dirnt, y el track oculto All By Myself, compuesto por Tré Cool. La ansiedad, ataques de pánico, disyuntivas sobre su sexualidad, la masturbación y las precoces relaciones amorosas fueron los temas sobre los que se creó uno de los cancioneros que reflejaban con más fidelidad el gran mood en el cual se movía la juventud norteamericana de los tempranos noventas. Longview iba sobre la masturbación y el aburrimiento, She era sobre una antigua novia de Armstrong, que tras irse a vivir a Ecuador le pidió que incluyera la canción en el disco. Welcome to Paradise era un tema ’viejo’, ya que había aparecido en su disco anterior, pero fue regrabado para Dookie. Coming Clean trataba sobre la incipiente bisexualidad de Billie Joe. El gran hit, Basket Case, la inolvidable performance del sanatorio mental, estaba inspirada en los ataques de ansiedad y la confusión/exploración sexual de Armstrong, lo cual explica en parte la temática del videoclip. 

La portada reflejaba la idea que Green Day tenían de sí mismos como la alternativa más alegre y extrovertida del oscuro y triste grunge. El arte, realizado por Richie Bucher, fue muy bien explicado por el propio Billie Joe Armstrong: “Quise que la ilustración pareciese realmente diferente. Quise que representase a East Bay y de donde venimos, porque hay muchos artistas en la escena de la bahía este que son tan importantes como la música. Así que hablamos con Richie Bucher. Él ya hizo una portada de 7 pulgadas para una banda llamada Raooul que me gustó realmente. También ha tocado en bandas de la Bahía Este durante años. Hay piezas de nosotros esparcidas por la carátula del álbum. Hay un tipo de barba con su cámara en el aire haciendo una foto. Él (Bucher) tomaba fotos de bandas cada fin de semana en el Gilman. El personaje de sotana que se parece a Ozzy Osbourne es la mujer de la portada del del primer disco de Black Sabbath.  Angus Young está por ahí también. El graffiti que dice «Twisted Dog Sisters» se refiere a aquellas dos chicas de Berkeley. Creo que el tipo que dice «The fritter, fat boy» es una referencia a un policía local”. Por otro lado, se eliminó de la contraportada la imagen de uno de los personajes de Plaza Sésamo, para evitar posible litigios.

Cuando Dookie salió y arrasó en medio mundo, como era de esperarse se resintió la entidad de Green Day. Por un lado disfrutaron del éxito (amaban ver la respuesta entusiasta del público) pero por otra parte se convirtió en un sentimiento de culpa y auto-reproche, porque lograban hacer dinero junto con una gran discográfica, algo ‘muy poco punk’. 

El tiempo y la capacidad de crecimiento artístico del trío les ha permitido mantenerse con una saludable conexión con todas las canciones de Dookie. Billie Joe Armstrong no ha dejado de impresionarse con la respuesta de la gente cada vez que toca Basket Case, el cual considera que 25 años después sigue siendo “un himno para los bichos raros y los fenómenos”. Dookie ocupa un lugar de privilegio en eso que se llamó el pop punk y sobre todo conserva ese espíritu aleatorio, rebelde y electrizante del skater, del three chord guitar hero y el discurso sobre un futuro que pinta mal y por lo que hay que disfrutar del presente sin culpas, ya sea 1994 o 2019.




Copyright © 2019 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.