Lista elaborada con los votos de nuestros lectores
[Ricardo Portmán]
Más de nuestro ranking definitivo de los veinte mejores discos editados entre 1993 y 2013. En las posiciones del 6 al 10 vamos a viajar desde el sonido New York ochentero hasta la sencillez descarnada de nuestro trovador preferido de siempre. Mientras más subimos en la lista más surgen la opiniones sobre quien debe estar arriba del todo. Sorprende (por su estilo) la ubicación en el ranking, por nuestros lectores, de unos DCD incombustibles. Continuamos con la lista en su penúltima entrega. Las opiniones son bienvenidas.
10. Is This It
The Strokes
(2001) RCA
Una cantidad ingente de guitarras y melodías redondas terminaron por elevar al estatus de estrellas a unos jóvenes que buscaban “ser cool, no ser comerciales y a la vez ser populares” (según su cantante Julian Casablancas). Is This It es un disco que entra a la primera escucha, con esa habilidosa capacidad de mover, con cierta ingenuidad, algunos de los hilos conectores fundamentales de lo mejor de los ochentas.
Una cantidad ingente de guitarras y melodías redondas terminaron por elevar al estatus de estrellas a unos jóvenes que buscaban “ser cool, no ser comerciales y a la vez ser populares” (según su cantante Julian Casablancas). Is This It es un disco que entra a la primera escucha, con esa habilidosa capacidad de mover, con cierta ingenuidad, algunos de los hilos conectores fundamentales de lo mejor de los ochentas.
9. Odelay
Beck
(1996) DGC Records
Del folk al rap. De la psicodelia al pop. Beck es un artista camaleónico en toda la extensión de la palabra y Odelay es su obra maestra, sin dudas. Un cóctel de influencias y reverberación, con grandes temas como Devil’s Haircut o Where It’s At, que exceden los parámetros de lo grunge o alternativo. Beck siempre ha estado por encima de las etiquetas. Cuando esta inspirado es el mejor; Odelay es buena muestra de ello.
Del folk al rap. De la psicodelia al pop. Beck es un artista camaleónico en toda la extensión de la palabra y Odelay es su obra maestra, sin dudas. Un cóctel de influencias y reverberación, con grandes temas como Devil’s Haircut o Where It’s At, que exceden los parámetros de lo grunge o alternativo. Beck siempre ha estado por encima de las etiquetas. Cuando esta inspirado es el mejor; Odelay es buena muestra de ello.
8. Into The Labyrinth
Dead Can Dance
(1993) 4AD
El sexto disco de Dead Can Dance marcó una gran distancia con sus trabajos anteriores, anteponiendo su versión más étnica/folk sobre lo medieval y clásico. El resultado es su obra más inspirada, masiva y atemporal. Corte tras corte, Lisa Gerrard y Brendan Perry utilizaron ritmos del Atlas marroquí, ecos gaélicos y las vibraciones de la vieja Quivvy Church (donde grabaron el disco en Irlanda) como fuente de inspiración de su máximo tour de force.
(1993) 4AD
El sexto disco de Dead Can Dance marcó una gran distancia con sus trabajos anteriores, anteponiendo su versión más étnica/folk sobre lo medieval y clásico. El resultado es su obra más inspirada, masiva y atemporal. Corte tras corte, Lisa Gerrard y Brendan Perry utilizaron ritmos del Atlas marroquí, ecos gaélicos y las vibraciones de la vieja Quivvy Church (donde grabaron el disco en Irlanda) como fuente de inspiración de su máximo tour de force.
7. Kid A
Radiohead
(2000) EMI Parlophone
Justo después del Ok Computer, los Radiohead, aspirantes al trono como los nuevos Pink Floyd, U2 o cualquier otro grandes que se os ocurra, decidieron romper con la fórmula del éxito, editando un disco tortuoso, astillado y ciertamente emocionante. La industria les pedía tonadas a lo Karma Police; la banda les entregó bases electrónicas y escarceos free jazz. A pesar de su oscuridad, es un álbum que termina por enternecer.
Justo después del Ok Computer, los Radiohead, aspirantes al trono como los nuevos Pink Floyd, U2 o cualquier otro grandes que se os ocurra, decidieron romper con la fórmula del éxito, editando un disco tortuoso, astillado y ciertamente emocionante. La industria les pedía tonadas a lo Karma Police; la banda les entregó bases electrónicas y escarceos free jazz. A pesar de su oscuridad, es un álbum que termina por enternecer.
6. Time Out of Mind
Bob Dylan
(1997) Columbia Records
Fantasmal. Potente. Descarnado. Los adjetivos se acumulan ante el mejor disco de Dylan en muchísimos años. El productor Daniel Lanois sacó a la superficie al Dylan poéticamente retorcido; ése que hace de cada tema un himno. Love Sick o Not Dark Yet suenan inquietantes y a la vez imponentes. Aclamado por la crítica y el público, ganó el Grammy como disco del año. La cara de Dylan recogiendo el premio era todo un poema. Una obra maestra.
Fantasmal. Potente. Descarnado. Los adjetivos se acumulan ante el mejor disco de Dylan en muchísimos años. El productor Daniel Lanois sacó a la superficie al Dylan poéticamente retorcido; ése que hace de cada tema un himno. Love Sick o Not Dark Yet suenan inquietantes y a la vez imponentes. Aclamado por la crítica y el público, ganó el Grammy como disco del año. La cara de Dylan recogiendo el premio era todo un poema. Una obra maestra.
Copyright © 2013 Ecos del Vinilo.
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización del autor.